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martes, 22 de mayo de 2018

La Muerte del Debate


Por Francisc Lozano*

“Cuando el debate se ha perdido, la calumnia es la herramienta del perdedor”.

                                         Aristóteles


Sergio Fajardo, Gustavo Petro, Germán Vargas, Iván Duque y Humberto de la Calle, Todas las sombras, Francisc Lozano, Política, Elecciones, 2018. Imagen de HPS, La Muerte del debate.
   Sergio Fajardo, Gustavo Petro, Germán Vargas, Iván Duque y Humberto de la Calle. Imagen de HPS

A lo largo de la historia de la humanidad, los seres humanos han intentado perfeccionar los métodos para hallar conocimiento y acercarse a la verdad. Los mayores logros en ese sentido son la ciencia y el método científico. Hace poco más de dos mil años, Aristóteles fue uno de los grandes precursores de ese esfuerzo. Además de la lógica argumentativa fundamental, el heleno también estableció el silogismo y la lógica deductiva como las formas más precisas de alcanzar el ‘sophos’ o la ‘σοφία’ (sophia: sabiduría). Pero no se limitó a ello, también creó parte de la estructura de un debate y condenó abiertamente el ataque personal como método para ganar las discusiones. Con el paso del tiempo, llegarían otros pensadores que pondrían todo su esfuerzo intelectual en mejorar los métodos aristotélicos del razonamiento y/o demostrar que otros métodos eran más eficientes, precisos y eficaces.


"Las que conducen y arrastran al mundo no son las máquinas, sino las ideas".
 
                                                     Víctor Hugo

En el presente, y el pasado recientes, no obstante, hemos visto un fenómeno muy particular que se ha tomado los procesos electorales más renombrados de América y Europa: la falta de capacidad argumentativa o el ataque malicioso al contradictor y no a sus ideas o posturas (Falacia ad Hominem) reina en los encuentros entre candidatos, en la publicidad de cada campaña y, claro, en todos los debates.  

Trump ganó en USA llamando “crooked Hillary” (Hillary la deshonesta o la corrupta) a su adversaria política, pero nunca demostró por qué era corrupta o qué había de malo en sus propuestas para el futuro de USA. Boris Johnson fue uno de los grandes defensores de la salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE). Uno de sus argumentos principales era que era necesario recuperar la soberanía y reducir los gastos del país en la organización económica más grande del mundo. Johnson nunca fue capaz de explicar cómo el país estaba perdiendo dinero teniendo acceso ilimitado al mercado más grande del mundo (UE) y gozando de los beneficios de moverse libremente y vivir libremente en el viejo continente y ni de qué era esa soberanía que tanto anhelaba recuperar. Pero no se limitó a su ignorancia, además atacó a quienes no estaban de acuerdo con él. El Plebiscito en Colombia no fue diferente, tanto los defensores del Sí como los del No dedicaron innumerables horas de su tiempo para insultar a sus opositores ideológicos, no a combatir sus ideas o conceptos con ideas mejor estructuradas. El representante del uribismo, Juan Carlos Vélez Uribe, confesó que se dedicaron a esparcir mentiras y a apelar a las emociones, no a la lógica, para lograr que ganara el No.

Las elecciones en Francia, Costa Rica y México no han estado ni estarán libres de esta trágica tendencia: en el país galo, la llegada de Marie Le Pen y su nacionalismo retrógrado (xenofobia) eran hechos tan peligrosos y latentes, que los franceses, conscienstes del peligro que ello representaba, eligieron a Macron, un presidente que está decidido a acabar los logros que en materia laboral han alcanzado los franceses (como Uribe en Colombia). Costa Rica también nos dio un gran susto: Laura Moscoa y su esposo, Fabricio Alvarado (el candidato que las encuestas daban como ganador de la Presidencia), son unos fanáticos religiosos que (vean este vídeo desde el minuto 13.No se van a arrepentir), entre otras cosas, prometieron gobernar con la Biblia en la mano y se vislumbraban como una pesadilla para todas las personas no heterosexuales y no cristianas del país centroamericano (como Ordóñez y Morales en Colombia), y evitan el debate de ideas, sólo hablan desde la fe. Afortunadamente, los costarricenses eligieron a un presidente más moderado, aparentemente. México no ha estado ajeno a esta terrible tendencia. Allá, igual que en Colombia, Ecuador y Uruguay, por mencionar unos pocos ejemplos, se usa la ragedia de Venezuela para engendrar la xenofobia hacia nuestros hermanos patriotas y para señalar a algunos candidatos como quienes "quieren convertir al país en una segunda 'Venezuela'". El disco está rayado y no existe prueba alguna de la veracidad de esas acusaciones infundadas, pero a la gente le gusta creer en cosas inexplicables e irracionales, y dudar de la 'redondez' de la Tierra y otros hechos demostrados, así somos.

Hace casi dos años escribí una columna sobre el ‘Brexit, Trump y el Plebiscito en Colombia’ y lo que parece ser un imparable crecimiento del fascismo, el nacionalismo, la ignorancia peligrosa y el racismo a nivel global. Con pocas excepciones, el mundo se debate entre los valores democráticos, el totalitarismo y la xenofobia. Hoy, en casi todos los países hay representantes de ideas radicales que sobreponen el nacionalismo, el patriotismo o incluso la eugenesia a la oportunidad de convivir con personas que vienen de otros países, de otras etnias o de otras clases sociales. En ese artículo también cité a Aristóteles, quien decía “sólo hay un bien: el conocimiento. Sólo hay un mal: la ignorancia”. Y no podría estar más de acuerdo con él. Ya hemos visto, incansablemente, cuánto daño hace la ignorancia.

En la actualidad, las elecciones en Colombia vuelven a estar dominadas por el ataque al opositor político. Nadie se salva. Todos los candidatos, incluso los más respetados, preparados y admirados por nosotros, han dedicado parte de su tiempo a ofender o atacar a sus rivales: de De la Calle dijeron que “era el candidato de las Farc”, en pocas ocasiones dijeron qué está mal con sus propuestas.

De Duque se dice que es un títere, que quien gobernará es Uribe, que no tiene experiencia, que no ha administrado ni una tienda y otras cosas más que, aunque parecen a toda luz ser ciertas, nada tienen que ver con sus propuestas. Pocos han dicho qué está mal con ellas.

De Fajardo se dice que es tibio, que no toma partido, pero pocos o ninguno se dedica a decir si sus propuestas en materia económica, educativa y social contribuyen o no a mejorar la situación actual de Colombia.

De Petro dicen que es “castrochavista”, que usa zapatos de marca Ferragamo, que fue guerrillero, que estuvo en la toma del Palacio de Justicia (completamente falso, por demás), que es comunista, y muchas cosas más, pero no he visto a mucha gente decir qué hay de malo en sus propuestas para Colombia.

Vargas Lleras no es la excepción: se le acusa de comprar votos, tener fichas políticas en casi todas las entidades públicas del país, de usar a alcaldes, senadores y gobernadores para conseguir votos, de ser violento e irrespetuoso, de usar la imagen de la mujer irrespetuosamente para ganar votos, de ser el jefe de la “mermelada” y la corrupción y, aunque todo eso es cierto, no hay mucha gente explicando por qué sus propuestas son inconvenientes para el país y cuáles sí son útiles.

Como pueden notar, todos los candidatos se atacan entre ellos con mayor o menor grado de alevosía, pero los demás ciudadanos no estamos lejos de ese fenómeno: entre los ataques personales más comunes en las redes sociales o en las calles, están los de “mamerto”, “paraco”, “uribestia”, “guerrillero”, “enmermelado”, "farcsantos" y muchos más. El elemento más importante de la elección no es el debate de ideas, como debería ser, si hubiéramos aprendido algo de Aristóteles, sino el ataque personal, que sólo termina demostrando la falta de capacidad al argumentar.

La realidad es triste: durante más de dos milenios, la humanidad ha tratado de perfeccionar el método del debate, la lógica argumentativa y los procedimientos para acceder al conocimiento y, en consecuencia, a la verdad. Nosotros, muy a pesar de esos esfuerzos, nos enfocamos en atacar al contrincante. Y a mi parecer, estamos asistiendo, tristemente, a la muerte del debate.




@Franzlozano


*Francisc León Lozano Rivera (1988): Nació en Santiago de Cali, Colombia. Es Administrador de Empresas de la Universidad Nacional de Colombia. Trabajó como Director de Talento Humano en la organización Grameen Caldas; fue director de la Fundación Funeducol; laboró como Coordinador de Reclutamiento de Heart for Change; y se desempeñó como Conferencista y Formador de Aprendizaje de Inglés en México. Es escritor por gusto y por convicción. Desarrolla artículos de opinión para Todas Las Sombras y Radio Macondo. Puede contactarle en su cuenta de Twitter: @Franzlozano



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miércoles, 9 de noviembre de 2016

¿Y la paz para cuándo?

Por Francisc Lozano*

¿Y la paz para cuándo? Todas las sombra. Fuente:http://todaslassombras.blogspot.com/2016/11/y-la-paz-para-cuando.html
Manifestantes en favor del No al Plebiscito. Fuente: larevista.com

El 2016 será un año que no podré olvidar. Este año se firmó el Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera entre el Gobierno Nacional y la guerrilla de Las Farc, después de 52 años de conflicto y casi 5 años de negociaciones; el Reino Unido decidió abandonar la Unión Europea; Donald Trump, un millonario xenófobo y machista, destruyó a 17 contrincantes en su puja por alcanzar la presidencia de USA; y los colombianos le dijimos No al acuerdo que mencioné previamente, entre otras cosas por el engaño engendrado en las entrañas del Centro Democrático, algunas iglesias cristiano-católicas, el rechazo de la gente a Las Farc y a Santos. 


Y será imposible de olvidar porque todos esos sucesos ocurrieron en contra de todas las encuestas que determinaban que el Reino Unido no saldría de la UE, Colombia le diría SÍ al Plebiscito y Trump sólo tenía, hace dos días, un 18% de posibilidades de llegar a la Casa Blanca.


Pero no será inolvidable sólo porque demostró que las encuestas ya no sirven para predecir lo que pasará o que la gente empezó a decir mentiras al contestarle a las encuestadoras. Creo que esa es la única forma en la que, en contra de todos los pronósticos, los fenómenos del Brexit, el No al Plebiscito y el triunfo de Trump se pueden explicar. Este año será inolvidable para mí porque vi y escuché cientos de veces la expresión “paz sí, pero no así”.


Como dije en una columna anterior, no sólo los que dijeron No al acuerdo son los culpables del estado de conmoción en el que nos encontramos. También tenemos la culpa los que votamos Sí, Santos y sobre todo los que no votaron que son casi 22 millones de personas. Los que no votaron son culpables porque dejaron en manos de unos pocos la decisión de parar o no el conflicto más antiguo del hemisferio occidental, y con eso lograron contribuir a la desazón que vive Colombia desde el 2 de octubre del 2016.


¿Y los del No? Los que votaron No nos han demostrado los peligros que subyacen en la democracia. Sin importar cómo se hayan convencido de que votar No era la mejor opción para el país o para ellos, han permitido que los únicos que puedan realmente hacer alguna modificación a los acuerdos sean personajes como Alejandro Ordóñez, comprobado funcionario corrupto que llenó la Procuraduría de familiares y compró su reelección con nombramientos a familiares de los congresistas que iban a votar por él; Álvaro Uribe, reconocido político que compró su reelección presidencial con la entrega de notarías a los congresistas que tenían a su cargo la modificación de la Constitución y que permitió que sus hijos se quedaran con los terrenos que, él sabía, iban a terminar siendo zonas francas para que se hicieran millonarios sin trabajar esas tierras; Andrés Pastrana, de quien lo único que recuerdo es su fracaso al intentar un acuerdo de paz con Las Farc y la creación del Plan Colombia, y hoy se cree con la autoridad moral para decirle al país que este acuerdo está lleno de impunidad, sabiendo que él fue incapaz de alcanzar uno mejor o igual; y Marta Lucía Ramírez, a quien sólo le recuerdo haber sido candidata presidencial y ministra de defensa de Uribe en la época de las ejecuciones extrajudiciales.  Hay más voceros: Jaime Castro y otras personas, pero ni la gente los conoce, ni sus propuestas trascenderán porque no se han ganado el reconocimiento que sí le asiste a los demás.


Santos dice que se han recibido más de 300 propuestas para realizar modificaciones al acuerdo final, pero no podemos olvidar que los que “también quieren la paz” y votaron No son más de 6 millones 400 mil personas. Eso significa que el discurso de “paz sí, pero no así” ha sido sólo eso, un discurso. Si no fuera así, ¿por qué no hay por lo menos un millón de propuestas diferentes? ¿O es que acaso esas 300 propuestas recogen la pluralidad de ideas que debería existir en más de 6 millones de personas? ¿O es que Uribe, Castro, Ordóñez, Ramírez y Pastrana son tan visionarios para saber lo que pensaron tantas personas? ¿Es eso lo mucho que les importaba la paz de Colombia?


Yo sé que recibiré críticas, y estoy dispuesto a recibirlas, y es mi obligación preguntar si la “paz sí, pero no así”, ¿cómo es que debe ser esa paz y qué proponen para que sea mejor?, y más que eso, ¿la paz para cuándo?



@Franzlozano


*Francisc León Lozano Rivera (1988): Nació en Santiago de Cali, Colombia. Es Administrador de Empresas de la Universidad Nacional de Colombia. Trabajó como Director de Talento Humano en la organización Grameen Caldas; fue director de la Fundación Funeducol; laboró como Coordinador de Reclutamiento de Heart for Change; y se desempeñó como Conferencista y Formador de Aprendizaje de Inglés en México. Es escritor por gusto y por convicción. Puede contactarle en su cuenta de Twitter: @Franzlozano


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miércoles, 17 de agosto de 2016

Del Brexit, Trump y el Plebiscito por la Paz en Colombia


Por Francisc Lozano*


“Sólo hay un bien: el conocimiento.
Sólo hay un mal: la ignorancia.”
Sócrates


Del Brexit y la Identidad Británica


Del Brexit, Trump, la Resistencia Civil y El Plebiscito por la Paz en Colombia. Fuente: https://todaslassombras.blogspot.com.co/2016/08/del-brexit-trump-plebiscito-paz-colombia.html
Brexit. Fuente:  http://www.voxeurop.eu















El 23 de junio del 2016 se llevó a cabo el referéndum para determinar si el Reino Unido se mantenía o no en la Unión Europea (UE). A pesar de las múltiples razones a favor de permanecer en esta unidad política, el 51,9% de los votantes decidió que era necesario sobreponer el orgullo británico y la idea de la identidad única de los británicos al bienestar de todos los implicados: europeos y británicos, y el resto del mundo.  El Reino Unido decidió salir de la Unión Europea, y esa decisión trae consigo unas consecuencias previsibles y otras inimaginables.


En la década de los años 50, a raíz de, y para prevenir los múltiples conflictos que solían presentarse de manera frecuente entre países europeos, apareció la Comunidad Europea del Carbón y del Acero. Esa fue la primera entidad que intentó ser fuente de unión entre los países de Europa. Más tarde, en el año 1957 entró en escena la Comunidad Económica Europea (CEE), la cual además de buscar la unidad política, propendía a tener un mercado común para todos los miembros. En 1973, se adhirieron a la CEE las naciones de Dinamarca, Irlanda y el Reino Unido. Más tarde, en 1992, se crea la Unión Europea (UE), la cual tiene como propósitos principales establecer la idea de una ciudadanía europea, mantener la paz entre los miembros y mejorar el intercambio comercial entre las naciones partícipes.  Esa unión de décadas se desmoronó el 23 de junio del presente año, y las razones que esgrimen algunos ciudadanos británicos para salir de la comunidad europea son, en términos generales, insensatas.




Brexit. Fuente: https://todaslassombras.blogspot.com.co/2016/08/del-brexit-trump-plebiscito-paz-colombia.html
Brexit. Tomada de: http://i0.wp.com/revistapiedralibre.com
Se ha dicho entre los británicos que la UE no le permite al Reino Unido tomar las decisiones que corresponden a su propia soberanía y que las imposiciones de la UE (o de Bruselas, la capital de la UE) hieren la identidad británica. Respecto a la primera tesis, habrá que decir que el Parlamento Europeo cuenta con representantes de todos los países miembros, 751 eurodiputados para ser más precisos, que el número de representantes del Reino Unido en esta corporación es de 73 (la tercera mayor cantidad de diputados junto a Italia), cuantía que es equivalente al 9,8% del total de parlamentarios (Malta, Chipre, Luxemburgo y Estonia tienen 7 cada uno) y que las decisiones sobre las políticas de la UE se toman democráticamente. Respecto a la segunda, poco o nada deben saber aquellos británicos de su historia, ya que  son descendientes directos de los pueblos germanos que llegaron a las islas hace algunos siglos, por lo que el argumento de la identidad única cae por su propio peso.

La campaña para salir de la UE tuvo en Boris Johnson, exalcalde de Londres, a uno de sus principales aliados. Una vez conocidos los resultados de los comicios, Johnson dio un paso al costado y dejó a los ciudadanos que creyeron en sus cuentos, y a los que no, con el problema de no saber qué implicaciones tendrá para el mundo y los británicos en particular la decisión que tomaron aquél día. Al escuchar el razonamiento de Johnson, uno no puede menos que asociar sus ideas con las de Donald Trump en USA. Pero ese no es el tema que nos corresponde en este momento.


Una de las medidas que mayor escozor genera entre los británicos que se opusieron a permanecer en la UE es la de recibir a los refugiados de las crisis humanitarias en Siria y el Oriente Medio en general. Los británicos nuevamente olvidan su pretérito, y les dicen a todos los pueblos que fueron invadidos y destrozados por ellos en el pasado: “no vengan a mi tierra. Ustedes no tienen razones para estar aquí”.

  

What is the EU? the second most searched expression on Google in Great Britain after the UK leaved the European Union. Taken from: https://twitter.com/GoogleTrends/status/746303118820937728
What is the EU? Tomada de: https://twitter.com/GoogleTrends/














El día 24 de junio del 2016, una de las búsquedas más frecuentes desde el Reino Unido en el buscador Google fue “What is the EU?” Esto, de acuerdo a mi interpretación, representa un problema cada vez más común o que simplemente se ha mantenido invariable en el tiempo: la gente toma decisiones sin contar con la información suficiente para comprender las repercusiones de las mismas. La gente prefiere la ignorancia al conocimiento de causa.


Trump y el Analfabetismo Socio-cutural


Donald Trump. Fuente: https://www.flickr.com/photos/donkeyhotey/19225749489
Donald Trump. Fuente: https://www.flickr.com















Donald Trump es una de las personas más conocidas del mundo. Es millonario y se le asocia con los negocios de finca raíz, Miss Universo y el programa de televisión The Apprentice. En varias ocasiones ha aspirado a la presidencia de USA, y sólo hasta la campaña de este año ha tenido una opción real de llegar al ejecutivo. Su campaña para lograr la nominación del partido republicano estadounidense se basó en la exacerbación de los odios hacia el otro.  Entre sus seguidores es común hallar personas que intentan revivir conceptos pseudocientíficos como la eugenesia o superioridad racial blanca. Algunos nostálgicos de la era en la que todo el poder se concentraba en las toldas blancas y el Klu Kux Klan, y unos más que sin asomo de vergüenza se denominan “neo nazis”.


La historia de las Américas siempre ha sido convulsionada, y en épocas recientes, esos odios se han revivido para poder ejercer un control político, económico y cultural total: durante los primeros 8 años de este milenio, George Bush, uno de los peores presidentes en la historia gringa, se encargó de hacerle creer a los ciudadanos estadounidenses que todos los musulmanes querían hacerlos desaparecer de la faz de la Tierra. Los ciudadanos de USA, en respuesta a su incitación, le entregaron la posibilidad de desaparecer sus libertades en nombre de la seguridad, y él no desaprovechó ese poder para hacerse sentir tanto en USA como en Irak y Afganistán. Hoy, después de 14 años del inicio de su guerra contra Irak, no ha sido posible encontrar las armas de destrucción masiva que aseguró tenían “los terroristas” iraquíes. Ese odio desenfrenado, a su vez trajo consigo el odio de algunos musulmanes que no entienden por qué matan a su gente, bombardean sus aldeas y roban su petróleo en nombre de la libertad y la democracia gringas. Esas mismas intervenciones militares (masacres, para ser más precisos) generaron lo que hoy se conoce como el Estado Islámico, Al Qaeda y varios grupos ilegales que luchan en nombre de la “justicia” para sus pueblos. El odio sólo engendra más odio.


En Venezuela, por ejemplo, Hugo Chávez y, especialmente, Nicolás Maduro han alimentado los odios entre clases, y lograron hacer calar el mensaje del poder oscuro en contra de sus logros. Todo lo que no funciona se debe a una guerra económica, dice Maduro constantemente, y muchos venezolanos así lo creen. Al final, los pobres odian a los pobres y a los ricos y viceversa.


En USA, ese mensaje de odio ha sido retomado por Trump y ha sido expandido para rechazar a todos los que son diferentes: mexicanos (aunque realmente quiere decir latinoamericanos, pero ni él ni muchos de sus conciudadanos lo saben), musulmanes, negros, refugiados y todos los demás que no se parezcan al “típico” estadounidense.  Como ha ocurrido inumerables veces en el pasado con otras personas, muchos de los seguidores acérrimos de Trump han sido envenenados en contra de la otredad gracias a la ignorancia. Ellos creen que todos los musulmanes quieren atacarlos, y que todos los latinoamericanos están robándoles sus trabajos y que los chinos son los culpables de los declives económicos surgidos en el país del norte. La ignorancia les ha llevado a elegir a una persona que es incapaz de mantener un debate de altura y que recurre constantemente a expresiones soeces para poder “ganar” sus batallas argumentales. Su postura es muy similar a la de los defensores a capa y espada de Álvaro Uribe en Colombia.

La Resistencia Civil y el Oscurantismo Colombiano


Resistencia Civil en Colombia. Tomada de: https://i.ytimg.com/vi/7hZHCFHsFmk/maxresdefault.jpg
Resistencia Civil. Fuente: https://i.ytimg.com/


La resistencia civil fue una invención de Gandhi para defender a su pueblo de los atropellos cometidos por el imperio británico.  En 1920, Mahatma Gandhi hizo un llamado al pueblo indio para que no cooperara con el imperio británico y dejara de comprar sus productos. Como todos recordarán, Gandhi era un pacifista y resulta más que paradójico que en Colombia, el abanderado de la resistencia civil sea, precisamente, el hombre que ganó su presidencia gracias a la “mano firme”, y quien permitió, entre otras cosas, el asesinato de por lo menos 3.000 seres humanos que nada tenían que ver con el conflicto para que las bajas de la guerrilla fueran mayúsculas. Un poco de historia para reflexionar.


“Todos somos muy ignorantes. Lo que ocurre es que no todos ignoramos las mismas cosas.”
Albert Einstein



En mayo de este año, el senador Álvaro Uribe Vélez hizo un llamado al pueblo colombiano para que se hiciera sentir ante lo que él considera “desgobierno” y la entrega del país a las guerrillas por parte de Juan Manuel Santos. La resistencia, dijo el señor Uribe, debe ser pacífica, y a pesar de que así lo ha sido, uno no deja de pensar en su pasado violento y en las motivaciones que tiene para negarle a Colombia la posibilidad de alcanzar un acuerdo con las Farc para que ellos no vuelvan a delinquir y se integren a la vida civil.


Este movimiento no es más que una idea brillante, pero malintencionada del antioqueño para hacer que sus seguidores incondicionales boicoteen el acuerdo más importante de la historia del país. Con expresiones como “esta es una paz con impunidad”, el séquito uribista trata de imponer la ley del monte al momento de debatir las ventajas y desventajas de integrar a las Farc a la sociedad colombiana. A pesar de los innumerables esfuerzos que ha hecho el gobierno Santos para explicar los acuerdos de La Habana, el uribista y el guerrerista se oponen a cualquier idea que no sea desechar los acuerdos a los que se ha llegado. De nuevo, la ignorancia se impone sobre la razón porque al enajenado le resulta imposible oír razones y prefiere creer que las únicas verdades válidas son las suyas y se niega a aceptar las razones de los demás.  Muchos aducen que la única forma de lograr la paz es “erradicando” completamente a la guerrilla, pero se niegan a presentarse ante las fuerzas militares para incorporarse y combatir a las guerrillas. Es muy fácil hacer la guerra con los hijos de los demás. Otros, menos radicales que los anteriores, no comprenden que si gana el no en el plebiscito por la paz, el gobierno tendrá que retirarse inmediatamente de la mesa de negociaciones con la imposibilidad de volver a negociar un acuerdo con el grupo ilegal, y los guerrilleros, muy seguramente, tomarán de nuevo sus armas y empezarán a hacer sentir su fuerza militar en nuestro país. Ambos parecen desentender los beneficios que le ha traído al país el cese al fuego que tiene más de un año, tiempo durante el cual hemos vivido una de las épocas más pacíficas de nuestra historia, y los beneficios que traerá sacar a las Farc del monte. El oscurantismo nuevamente se hace presente en la vida de los colombianos.



El Plebiscito por la Paz en Colombia


Plebiscito por la Paz en Colombia. Tomada de: http://www.semana.com/nacion/articulo/plebiscito-por-la-paz-el-pulso-por-el-si-y-por-el-no/478199
Plebiscito por la paz/Sí a la paz. Fuente: http://www.semana.com/


El 18 de julio del 2016, La Corte Constitucional declaró la exequibilidad (la legalidad) del Plebiscito por la Paz, o como ellos lo llaman, “Plebiscito para la refrendación del acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera”. La simple lectura del texto introductorio (un párrafo de unas 9 líneas) da una idea clara de lo que tanto La Corte como el Gobierno Nacional quieren lograr con el acuerdo de La Habana: Construir una paz estable y duradera; establecer la obligación que tiene el presidente de la república de aceptar y acoger los resultados de la consulta popular; determinar hasta qué punto los funcionarios públicos pueden participar en las campañas por el “sí” o por el “no”; y fijar “la forma en que se garantizará a todos los ciudadanos, la publicidad [de público] e información en relación con el Acuerdo Final” (Comunicado Nº 30, Corte Constitucional, 2016).  En una próxima ocasión estaré analizando el documento completo de la Corte. Por ahora, citaré tres segmentos importantes del texto para su análisis a continuación:


1.       “Salvo prohibición de la Constitución Política, los servidores públicos que deseen hacer campaña a favor o en contra podrán debatir, deliberar y expresar pública y libremente sus opiniones o posiciones frente al plebiscito para la refrendación del Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera. Queda prohibido utilizar bienes del Estado o recursos del Tesoro Público, distintos de aquellos que se ofrezcan en igualdad de condiciones a todos los servidores.” Este texto hace parte del numeral 4 de las reglas para la promoción del Plebiscito por la Paz. Es fundamental que se establezca textualmente en él que TODOS los funcionarios públicos sin distinción pueden expresar sus opiniones de manera libre frente a los Acuerdos de La Habana y que los bienes públicos no dirigidos a las campañas por el “sí” o por el “no”, NO podrán ser usadas para tales fines. Estas expresiones determinan, sin asomo de duda, la pluralidad y el respeto a la opinión ajena.

2.       Parágrafo Primero. Las campañas lideradas por movimientos cívicos, ciudadanos, grupos significativos de ciudadanos, partidos políticos y otras colectividades que decidan participar promoviendo el voto por el “SI” y “NO” tendrán idénticos deberes y garantías, espacios y participación en los medios y mecanismos señalados en el presente artículo.” Al asegurar la participación y la financiación de los movimientos que estén tanto a favor como en contra del Plebiscito, La Corte crea un espacio de expresión democrática en el que sólo deberían ser tomados en cuenta los argumentos y objeciones de cada lado para la toma de la decisión más importante de nuestra historia republicana.


3.       ARTÍCULO 5°. Divulgación del acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera. El Gobierno nacional publicará y divulgará el contenido íntegro del Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera. Dicha publicación se realizará de manera permanente, con mínimo treinta (30) días de anticipación a la fecha de votación del plebiscito.” El presidente Santos había cometido un error espeluznante hace unas semanas al decir que el Plebiscito podría ser convocado incluso antes de la culminación de las negociaciones con la guerrilla de Las Farc. En este comunicado, La Corte le corrige su error, y les asegura a todos los colombianos, sean o no partidarios de los acuerdos, el acceso TOTAL a todo lo pactado con la guerrilla de forma previa al Plebiscito, con el propósito de que los colombianos tomen la decisión de apoyar o no a Santos y su equipo de colabores en el intento más importante de cualquier gobierno por acabar una guerra que nos ha desangrado por décadas, y que simplemente tiene que parar.


Estimado lector: he intentado establecer un vínculo entre la salida del Reino Unido de la UE, el fenómeno del crecimiento disparado de Trump en la intención de voto entre los ciudadanos menos educados de USA, la “Resistencia Civil” de Uribe y sus colaboradores y la decisión sobre El Plebiscito por la Paz. La gran mayoría de estos fenómenos han triunfado, triunfarán, han fracasado o fracasarán por la misma razón: la ignorancia. No hablo aquí de estupidez o incapacidad cognitiva, no. Hablo de ignorancia. Una ignorancia a veces producida por los medios de comunicación; a veces fecundada por el dolor, el odio y el rencor; a veces engendrada en este mundo descontrolado en el que sentarse a pensar o a leer es sencillamente imposible porque hay que trabajar para “sobrevivir”, hay que dormir para levantarse a trabajar y hay que descansar un poco porque siempre hay más trabajo por hacer. No importa por qué somos ignorantes, importa cómo podemos curarnos: la lectura, el debate, el silencio cuando los demás nos están contando sus historias de vida. Ya lo decía Sócrates: “(…) sólo hay un mal: la ignorancia”.


Mi estimado lector: en los próximos meses usted tendrá la posibilidad de decirle no al terrorismo, no al secuestro, no al desangramiento de sus hijos, hermanos y nietos, no a las bombas siendo lanzadas a nuestros campesinos, no a un país que invierte más en guerra que en educación, no a un país en el que la guerra se hace con los hijos de los pobres (las madres de los guerrilleros y de los soldados son las mismas madres que criaron a sus hijos en el mundo de la miseria económica y la ausencia total de oportunidades) y los poderosos sólo nos siguen convenciendo de que es la mejor forma, pero nunca van al campo de batalla. Usted tiene la oportunidad de decirle sí a los acuerdos con las guerrillas, y así usted le estará diciendo no a las Farc, sí a un país en el que las cosas se pueden cambiar desde la política y no con un fusil al hombro. Dele la oportunidad a un país mejor, dele la oportunidad a sus hijos y nietos para que crezcan en un lugar en el que uno no tenga que morirse, literalmente, para que la comida llegue a la casa.  Dele la oportunidad a Colombia. ¡Dígale SÍ al Plebiscito!




 @Franzlozano


*Francisc León Lozano Rivera (1988): Nació en Santiago de Cali, Colombia.Es Administrador de Empresas de la Universidad Nacional de Colombia. Trabajó como Director de Talento Humano en la Organización Grameen Caldas; fue Director de la Fundación Funeducol; Coordinador de Reclutamiento de Heart for Change; y se desempeñó como Conferencista y Formador en Aprendizaje de Inglés en México. Es escritor por gusto y convicción. Puede contactarle en su cuenta de Twitter: @Franzlozano



¿Tiene algo que decir? ¿Una sugerencia para dar? ¿Una opinión contraria a la expuesta en este texto? Por favor comparta sus opiniones con nosotros en la sección de comentarios. Le pedimos amablemente que use un lenguaje apropiado para este tipo de discusiones. Si usted utiliza lenguaje obsceno, Todas Las Sombras se reserva el derecho de bloquear o eliminar sus comentarios. Si quiere saber más sobre Todas Las Sombras, le invitamos a visitar nuestra sección Contacto y nuestros perfiles en Facebook, TwitterYoutubeGoogle+ e Instagram. Gracias por interactuar con nosotros.