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sábado, 8 de octubre de 2016

Antioquia, ¿SÍ o NO?


Por María Gloria Pérez*




Antioquia, ¿sí o no? Fuente: https://todaslassombras.blogspot.com.co/2016/10/antioquia-si-o-no.html
Marcha por la paz-Medellín. Fuente: Todas Las Sombras



Cansada de responder uno a uno los comentarios y deseos de algunos, referidos a los fatídicos resultados electorales en Antioquia, comentarios que van desde el deseo de "sacar" a Antioquia del mapa de Colombia (al mejor estilo de Paloma Valencia) hasta al deseo de exterminarnos, quiero expresar lo siguiente:


Son entendibles, muy entendibles, el dolor y la rabia. Antioquia puso el no. Así no más. Antioquia frustró la esperanza de medio país votante. Pero la cosa no es tan simple. Si a la Colombia por el SÍ le dolió este resultado, a la Antioquia por el SÍ nos devastó, nos paralizó.


Pero pasadas las primeras maldiciones, las primeras lágrimas, nos llegan, más que las razones, los motivos: no es necesario pasar más de un día con su noche en uno, cualquiera, de los barrios populares de Medellín para enterarse del dominio, en todos los ámbitos, de las ahora llamadas "bacrim", que no son más que bandas de narcoparamilitares descendientes, herederas de la poderosa organización de Pablo Escobar, unos; de los hermanos Castaño, otros; y otros más de las Convivir, creadas, organizadas y pagadas (en principio, con dinero oficial) por el entonces gobernador de Antioquia, Álvaro Uribe Vélez.


Estos grupos ejercen un dominio tal, que gobierna el miedo en todos los momentos y aspectos del devenir cotidiano en los barrios populares, y, claro, para estas votaciones la cosa no iba a estar al margen: "Si en este barrio gana el SÍ, se armó la guerra, más de uno lo va a pagar" (por razones obvias no se revelan fuentes, pero si usted lo duda dese una pasadita por las comunas populares). Claro que incluso a pesar de esas amenazas, muchas personas, muchos valientes de los barrios votaron SÍ. Los 600 mil y pico de votos no salieron todos de los estratos altos. En los municipios reina una religiosidad medieval, que alimenta el atraso, religiosidad que va aumentando en la medida en que las llamadas "iglesias cristianas" adoctrinan puerta a puerta por barrios y veredas. Y no tiene objeto exponer acá cuáles, a qué y a quiénes sirven estos intereses religiosos que en este caso se dedicaron a alimentar el rencor, la sed de venganza y el terror por el "comunismo agazapado que trataba de tomarse a Colombia de la mano de Juan Manuel Santos".



Para nadie es un secreto que desde tiempos inmemoriales existe una dirigencia paisa astuta que ha alimentado el regionalismo más rampante, apoyándose en la ignorancia, y hasta ingenuidad del pueblo. Dirigencia de clase que creó mitos empalagosos con los cuales alienan, mitos como "la raza y la berraquera paisas", que bien han servido a los intereses de dominio político. A todo esto súmele las mentiras con las que los promotores del NO alimentaron la ignorancia que, por desgracia, campea en Colombia. Esa es nuestra tragedia, señores.


Y, por último, como en TODA Colombia, muchos partidarios de la paz, de manera irresponsable se atuvieron a que "el SÍ ya estaba arreglado", que era un hecho y no votaron. Puede que para muchos sea difícil de entender, es comprensible. Afortunadamente, el mundo gira, la historia es dinámica y se rige por las leyes de la dialéctica y, entonces, en medio de todo esto, estamos los 600 mil y pico de votantes por el SÍ, los más de 30 mil que marchamos ayer. Y por el bien de Antioquia, por el bien de Colombia, por el bien de la paz, pedimos comprensión y alguito de respeto, si quieren nos maldicen, pero no nos lo hagan saber. Ya tenemos bastante con el dolor y la vergüenza que nos acongojan desde el domingo. Estamos tratando de recuperar el aliento, de recoger nuestra maltrecha alma para seguir, en medio de la mayor adversidad, luchando por la paz.



Gracias, ¡y qué triunfe la paz!





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*María Gloria Pérez: Nació en Anorí (Antioquia), un pequeño pueblo minero que por más de 40 años ha sufrido todas las batallas de esta guerra. Estudió licenciatura en Historia y Filosofía en la Universidad de Antioquia. Se desempeñó como profesora de literatura. Ha publicado en varias revistas y ha sido ganadora de tres premios nacionales de cuento. 

lunes, 3 de octubre de 2016

Aquí no Ganó la Democracia

Por Francisc Lozano*

Aquí no ganó la democracia. Fuente: https://todaslassombras.blogspot.com.co/2016/10/aqui-no-gano-la-democracia.htmlSantos y Uribe. Fuente: Wikimedia.org


Lo primero que quiero decir es que acepto los resultados que nos entregó nuestra democracia ayer, 2 de octubre. Yo, en temas políticos, soy ante todo un demócrata y no me atrevería a decir que los comicios han sido fraudulentos sin tener pruebas, y no las tengo.

Ahora que he dejado mi opinión clara sobre los resultados de la votación de ayer, debo decir que no estoy de acuerdo con muchas personas que han dicho que aquí ganó la democracia. Y no lo digo por el resultado del plebiscito, lo digo por la poca gente que salió a votar. Veamos los siguientes datos:


El censo electoral, publicado por la Registraduría Nacional del Estado Civil, dice que 34'899.945 (ver datos) personas estaban autorizadas para votar ayer. No obstante, sólo 13 millones 66 mil 47 personas salieron a votar. De esos, 170.946 fueron votos nulos y 86.243 no fueron marcados. El No al plebiscito ganó con el 50,21% de los 12’808.898 votos válidos, y el Sí sólo obtuvo los 6’377.438 votos restantes. Todos los datos pueden ser verificados en la página web de la Registraduría.  Lo anterior quiere decir que 21’833.898 personas que podían votar no lo hicieron. No sé cuáles sean las razones para ese hecho, pero me aventuraré a crear unas hipótesis:


Primero, los colombianos no estamos seguros de la utilidad de la democracia. A partir de 1991 con la promulgación de la Constitución, todos los cargos de representación de la sociedad se han hecho susceptibles de ser elegidos por la población. Ahora podemos elegir alcaldes y gobernadores, y no esperar a que el presidente los designe a dedo. A pesar de eso, parece que aún no confiamos en la democracia para expresar nuestros ideales. No todo es culpa del elector, también la democracia nos ha fallado en muchas ocasiones, como cuando asesinaron a Galán, a Lara, a Pizarro, a Guillermo Cano, al papá de Iván Cepeda, cuando le volaron los dedos a Vargas Lleras, cuando asesinaron a Garzón, cuando Escobar llegó al Congreso, cuando mueren todos los inocentes y aquí nada se resuelve o cuando se modificó ilegalmente la Constitución para permitir la reelección de Uribe y posibilitar la de Santos o cuando los 3 mil muchachos asesinados por el ejército no pudieron ser salvados. No obstante, la democracia también nos ha enseñado a creer: Mockus fue un buen alcalde de Bogotá, algunos presidentes de Colombia intentaron reformar el país y ponernos en la esfera de los países más educados o influyentes del mundo. A Santos se le reeligió con el propósito de llegar a un acuerdo con Las Farc, y lo ha logrado. También la democracia funcionó cuando salimos a marchar en contra de Las Farc a principios de los años 2000, cuando marchamos por la paz el año anterior y cuando Fajardo transformó a su ciudad en un lugar mejor. Hay muchos ejemplos, no puedo listarlos todos.


Segundo, mucha gente no sabe para qué sirve un voto. En las democracias representativas, como la nuestra, el voto es un contrato ciudadano: yo apoyo las propuestas de alguien con mi voto, y ese alguien se compromete a cumplir esas propuestas y yo me comprometo a hacerle seguimiento. Por eso es que le entrego mis esperanzas con el voto, porque podré ser un veedor de su labor. Así mismo funcionaba el voto de ayer: yo entregaba mi voto, y el Gobierno Nacional, Las Farc, y yo mismo nos comprometíamos a hacer de este un país en el que la muerte no sea más preponderante que la vida. Un país en el que sea más importante discutir las ideas con palabras que silenciarlas con tiros. Eso no pasó ayer, pero espero que pase pronto.

Tercero, la gente no se siente identificada con la democracia. Cuando hay muchos candidatos para un cargo público, yo me siento feliz. La pluralidad generalmente significa que hay más probabilidades de que uno o varios de los candidatos tenga ideas que se parezcan o que representen a las mías.

Cuarto, los políticos le han fallado a la democracia y al país. Mucha gente desconfía de la democracia gracias a las acciones de muchos políticos que han desangrado las finanzas de este país. Esta es probablemente la principal causa de todos los problemas de nuestra democracia, y origina la apatía de muchos colombianos por la misma. Esta razón es, en parte, el origen de las razones primera y segunda.

Por las razones anteriores, tengo que decir que aquí no sólo no ganó la democracia, sino que, muy por el contrario, perdió y mucho.

No voy a asignarle la culpa de lo ocurrido ayer a quienes dijeron NO al plebiscito. Ustedes tienen todo el derecho de votar como quieran, y ese derecho lo respeto por encima de todo. Me preocupa que muchos, tal vez, hayan votado NO por las mentiras que vi distribuidas por las redes sociales: “nos vamos a volver un país “castro-chavista””; “lo mismo pasó en Venezuela y en Cuba”; “no van a reparar a las víctimas”; “el acuerdo les ofrece impunidad total”; “les van a pagar $1’800.000 al mes”, "se viene la reforma tributaria sólo para pagar los acuerdos", etc, etc. No, esa culpa me la asigno yo, y se la asigno a todos los que como yo creímos en el Acuerdo de La Habana. Se la asigno a Santos por no ser capaz de desligar el SÍ de su persona, de su inexistente favorabilidad y polularidad entre los colombianos, a Gaviria por no lograr asumir de manera responsable la consigna de unir a los colombianos por el SÍ, a Claudia López, a Mockus, a Robledo y a todos los demás que, estando a favor del Sí, fuimos incapaces de convencer a los del No de las ventajas de parar la guerra ya. 

También se la asigno a nuestra democracia imperfecta y a los 21 millones de personas que, siendo el 45,4% de nuestra población y el 62,5% del censo electoral, decidieron dejar esta trascendental decisión en manos de los 13 millones de personas que votamos. Ellos estarán desencantados, pero yo estoy decepcionado porque fueron simples espectadores de lo que está ocurriendo.  Si alguno de los que he mencionado se siente ofendido por lo que estoy compartiendo, no tengo problema en reconocer toda la culpa del batacazo que nos han asestado ayer los promotores del No. Yo le fallé a mi país, y a los niños de mi país, y le fallé a la humanidad porque no fui capaz de convencer a mis adversarios políticos de las ventajas que traería consigo el Acuerdo de La Habana. Yo sé que hay desventajas en él, pero siempre que salvemos vidas, aunque sea una sola, todo sacrificio habrá valido la pena.

Algunas repercusiones


Siempre que visito un lugar diferente a mi natal Colombia, alguien se acerca y me pregunta de dónde soy. Cuando me oye decirle estas palabras: “Soy colombiano”, su cerebro empieza a asociarme con personas como Escobar, Tirofijo, Uribe, Santos, Carlos Castaño o Mancuso, y casi siempre vienen las preguntas obligadas para un colombiano que está por fuera del país: “¿Eres familiar de Pablo Escobar?”, “¿es cierto que su cocaína es la mejor del mundo?”, “¿hay mucha violencia allá?”. Yo siempre pensé que se trataba de una estigmatización sistemática contra los colombianos, y aunque sé que hay millones de nosotros que no queremos ser asociados con esas cosas y parar la violencia, muy a mi pesar, me temo que ayer le demostramos al mundo que no se ha equivocado al señalarnos así. Hace 8 años un miembro del gobierno inglés dijo: "Los colombianos son violentos por naturaleza", y aunque me he negado a creerlo veraz, con lo de ayer eso parece ser una realidad.



Repito que acepto lo ocurrido ayer. Lo acepto porque confío en nuestra democracia, a pesar de sus falencias. Pero me ha dolido inmensamente, y no he podido salir de mi tristeza y evitar el llanto constante al pensar que pudimos haber tirado a la basura una oportunidad que puede llegar a ser irrepetible. Tal vez pronto esos sentimientos pasen y olvide mi decepción, y yo siga con mi vida normal. Con una vida que hemos hecho normal en medio de las noticias de masacres y de secuestros y de explosiones. 


A causa de tanto vivir en medio de la guerra, creo que nuestro país ha entrado en un proceso de deshumanización tan grande y terrible, que somos capaces de menospreciar las vidas de quienes han muerto hasta hoy, con el propósito de “ahorrarnos” unos pesos que tendremos que gastar en más armamento y entrenamiento de nuestros militares, y despreciamos el fin de la guerra por no entregar 10 escaños en el Congreso, y eso me llena de dolor. Han podido más esas ambiciones personales que la ambición de un país mejor para todos o para la mayoría. Hemos tenido los oídos sordos al clamor de Toribío, de Bojayá, de Caloto, de Apartadó, Cajibío y de todos esos lugares que han sufrido la guerra en carne propia y en los que la población salió a decir: “No más guerra, digo SÍ al plebiscito”. Yo de verdad creo que le hemos fallado a la humanidad porque, como dijo Jonh Carlin, "si votar sí es traicionar a los muertos, votar no es traicionar a los vivos y a los que están por nacer".

Los Ganadores


Ayer ganaron los promotores del No, obviamente, pero además ganó Uribe, y ganaron Las Farc.

Los del No ganaron porque ahí están los resultados para ser mostrados.

En cuanto a Uribe,  se suponía que, el senador, estaba extremadamente interesado en esta negociación, pero hoy le ha dado una nueva bofetadaal país (visite el artículo anterior) al decidir no presentarse al pacto que propuso Santos: no es ni la primera ni la última vez que lo hace porque a él no le interesa el acuerdo, le interesa ser el único que pueda tomar la decisión final. Sus intereses personales y cálculos políticos están por encima de la ciudadanía, incluso de esa que tanto lo idolatra.  Si su interés real era/es la negociación con la guerrilla, debió haber asistido hoy a la reunión que convocó el presidente, pero él está esperando al momento preciso en el que su palabra y su decisión puedan tener el impacto mediático y político que a él tanto le encanta y que mueve masas a su alrededor y asegurarle a su bendecido un gran apoyo para las elecciones del 2018. Yo sé que no todos los que votaron NO son uribistas, y que no todos los uribistas votaron No. No obstante, resulta gracioso, y hasta paradójico, que quienes votaron No y no son uribistas, no tendrán representación alguna en este nuevo pacto político. ¿O ustedes creyeron que alguien iba a venir a sus casas a preguntarles qué les gusta y qué les disgusta del acuerdo? No señores, todo lo decidirán Uribe y Las Farc.



No puedo evitar decir que nadie presupuestaba el triunfo del No, y que éste cogió por sorpresa incluso al mismo Uribe. No es gratis que ayer se haya tardado horas en salir a hablarle al país. Estaba escribiendo un discursito que no había pensado dar, y ahora, como están las cosas no sólo tiene que armar esos discursos, sino que proponer cómo resolver el problema que se ha abierto con el fracaso del Sí en el plebiscito. Lo anterior nunca estuvo en sus planes. Su “acuerdo mejor” no es más que un eufemismo para evitar decir que no sabe qué va a hacer y cómo lo va a hacer. Su mezquindad se hace presente una y otra vez, y hoy le ha mostrado a Colombia que no es que quiera un acuerdo mejor, es que quiere ser el firmante el acuerdo.

¿Por qué ganaron Las Farc?



Las Farc han ganado porque, los que dijeron No ayer, pusieron en manos de ellas la posibilidad de volver a negociar. Es improbable que las Farc vayan a ceder en su propósito de participar en política y de no pagar cárcel. Pero esas son las exigencias de Uribe, por lo que un acuerdo como el que ofrecen Uribe, el Centro Democrático y otros resulta poco viable y bastante irreal. No obstante, espero que llegue a buen puerto.

De verdad espero que los que ganaron ayer, sepan manejar esa victoria para el bien del país. Me alegra escuchar o leer que los que ganaron dicen: “esto hay que construirlo entre todos”. Yo espero que sí lo podamos construir entre todos, y espero que los insultos de parte de quienes dijimos Sí paren contra quienes dijeron No. Yo estoy dispuesto a aportar mi tiempo, mi conocimiento y mis intenciones de hacer de Colombia un país mejor para trabajar con quienes dijeron NO ayer. Porque yo sí creo en el perdón y en la reconciliación que he promulgado desde que era un niño y que nuestras víctimas han ofrecido, a pesar de su dolor.



Ayer le dijimos NO a un sueño que he tenido desde que era un niño y escuchaba hablar de las bombas puestas por Escobar y sus hombres en toda Colombia, los atentados de las guerrillas y las masacres perpetradas por los militares y los paramilitares: que el país no se siga desangrando, y que después consigamos la paz de verdad. Espero que ese No sólo signifique haber aplazado ese sueño y no haberlo acabado para siempre.



Aquí estoy para trabajar con ustedes: los del Sí, los abstencionistas y los del No.



@Franzlozano



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*Francisc León Lozano Rivera (1988): Nació en Santiago de Cali, Colombia.  Es Administrador de Empresas de la Universidad Nacional de Colombia. Trabajó como Director de Talento Humano en la Organización Grameen Caldas; fue Director de la Fundación Funeducol; y Coordinador de Reclutamiento de Heart for Change. Es escritor por gusto y convicción. Puede contactarle en su Twitter: @Franzlozano




jueves, 22 de septiembre de 2016

El Testimonio de una Víctima del Conflicto

Por Francisc Lozano*


Los niños celebran la paz en Colombia. Todas Las Sombras. Fuente:http://todaslassombras.blogspot.com/2016/09/el-testimonio-de-una-victima-del.html
Los niños celebran la paz. Fuente: Telesurtv.net

El pasado jueves 8 de septiembre, en horas de la noche, tuve la oportunidad de conversar con Antonio Pérez**. Yo me sentaba en el comedor de mi casa en una noche clara de verano en México y él, al mismo tiempo, pero a 3.450 km de distancia, se disponía a sentarse frente a su computadora en una noche típica bogotana para responder a mis preguntas.

Antonio es un joven meteño (Cubarral, Meta) que desde que era muy chico se trasladó al departamento de Caldas. Allí, en Manzanares, vivió gran parte de su infancia junto a sus padres en una finca. El resto de la historia nos la contará él, a continuación:



Francisc Lozano: ¡Antonio, por favor cuéntenos parte de su historia!


Antonio Pérez: Yo nací en Cubarral, Meta. Tengo 28 años. Cuando era muy pequeño nos trasladamos a Manzanares para buscar mejores oportunidades económicas para nuestra familia. En Manzanares estudié y después me trasladé a Bogotá desde hace 7 años. Soy administrador de empresas y trabajo para una organización con varios ingenieros eléctricos y electrónicos, pero yo me dedico a la parte comercial, principalmente. Además de eso, tengo una niña.

Francisc Lozano: ¿Por qué se vinieron del Meta?

Antonio Pérez: Allá trabajábamos en una finca ganadera, pero la situación económica de nuestra familia no era muy buena. Mi mamá es de Manzanares, y mi papá ya había vivido en ese lugar, así que decidimos irnos para ese municipio caldense.

F L: ¿Qué edad tenía cuando llegaron a Manzanares, Caldas?

A P: Tres años.

F L: ¿Qué es lo que más recuerda de su infancia?

A P: Mi familia nunca ha tenido una posición económica ostentosa. Yo recuerdo que para llegar a la escuela teníamos que caminar una hora, entonces pasábamos por los caminos rurales, veíamos las casas en las que se cocinaba con leña, el olor del campo. Eso es lo que más recuerdo, el olor a tinto, a leña y las arepas. Yo no recuerdo mi infancia como algo trágico, sino como la experiencia de haber crecido en el campo.

F L: ¿Cuál era la situación de orden público en Manzanares?

A P: Después de los 12 años yo ya no vivía en Los Planes, sino en Llanadas (Manzanares). Ese lugar es un corredor estratégico que se disputaban la guerrilla y los paramilitares. Así que, si uno se quería trasladar a otro lugar, uno tenía que pedir permiso. En las noches uno no podía andar sin linterna, porque corría el riesgo de que lo mataran. La advertencia de la guerrilla y de los paramilitares era: “si no andan con linterna, no respondemos porque no sabemos quiénes sean” … La situación era muy complicada. Muchos de mis compañeros de salón se unieron a los paramilitares y a la guerrilla porque eran los únicos que les ofrecían una opción diferente al desempleo.

F L: ¿A quién se le pedía permiso para poderse desplazar de un lugar a otro?

A P: Uno tenía que pedir permiso para poder desplazarse de un lugar a otro y decir a dónde iba y cuánto tiempo se iba a quedar. El permiso se le pedía a la guerrilla (Las Farc) o a los paramilitares.

F L: ¿Había presencia del ejército en esa localidad?

A P: Sí, pero a veces era peor que llegaran porque se corría el riesgo de que se iniciaran combates y la población quedara en medio. Así que eso aumentaba la posibilidad de que hubieran enfrentamientos. 

La policía se dedicaba a mediar los conflictos entre la gente del común solamente.



F L: ¿Realizó el Ejército algún tipo de delitos contra la población?

No que yo sepa. Yo nunca escuché al respecto. No hubo delitos, pero algunas niñas sí quedaron embarazadas y probablemente los padres nunca respondieron por los niños. Esas niñas generalmente tenían 14 o 15 años, entonces eso es pobreza sobre la pobreza…

F L: ¿Conoció usted a miembros de las guerrillas y los paramilitares?

A P: Sí, como le decía antes, algunos de mis amigos terminaron siendo guerrilleros, otros paramilitares y algunos más policías o soldados. Yo recuerdo a uno que fue paramilitar y está en la cárcel, pero no sé por qué. De los otros no sé mucho. A veces converso con los que están en La Policía.  Dos personas más trabajaban como informantes para los grupos ilegales, y a uno de ellos lo mató la guerrilla porque él trabajaba para los paramilitares. Las Farc llegaron hasta donde se encontraba cogiendo café y allá lo asesinaron. Ese día nosotros escuchamos los tiros y sólo dijimos: “¿A quién matarían?”, y no porque uno quisiera que mataran a alguien, sino que era tan común que se perdió la sensibilidad de la gente. Colombia se volvió insensible por tantas muertes que hemos visto. Ese día nos estábamos tomando un chocolate con pan y nos encontramos en la calle a su mamá llorando porque le habían asesinado a su hijo. Los paramilitares pasaron de evitar que la gente robara a ser sicarios y a asesinar personas porque no los querían. Muchos eran inocentes, pero a ellos no les importó.

F L: ¿Alguien de su familia o su grupo de amigos sufrió por causa del conflicto armado?

A P: Cuando yo estaba en el colegio, estaba en 10º, al lado del colegio había una construcción de un amigo, Ómar Santa se llamaba… Él sacaba arena del río y estaba construyendo una casa muy bonita al lado del colegio. El caso es que él estaba en la terraza de la casa, yo estaba en clase de religión y había salido a la puerta a hacer desorden o a ver quién pasaba. Yo vi que llegó una moto, una DT, y Omar empezó a bajar unas escaleras de guadua. El señor de la moto se bajó, sacó un revólver y le pegó dos tiros a Ómar Santa. Ómar Santa cayó al suelo; yo me entré; todo el mundo entró en pánico porque la casa de él quedaba a 5 metros del colegio. Todos nos agachamos, y después empezamos a mirar por un hoyo que tenía la puerta del salón. Resulta que el señor recogió a Ómar Santa, se lo montó al hombro y se fue caminando hacia la casa de Ómar, donde vivía con su esposa, la mamá y su hijo de un año. Lo tiró como a media cuadra de su otra casa y ahí lo remató. Le pegó otros tres tiros… Fue impactante porque era un amigo de toda la vida, y no sólo eso, lo peor fue escuchar a la mamá y a la esposa cómo lloraban por la pérdida de Ómar. De ese calibre era la situación en Manzanares…

F L: ¿Quiénes fueron los precursores de la violencia en Manzanares?

A P: La violencia empezó con los conservadores y los liberales en los años 50. Entre Manzanares y Marquetalia hubo una masacre horrible en 1969. Yo no recuerdo en este momento el número exacto de personas, pero creo que fue algo así como 39 personas. Interceptaron un bus e iban llamando a las personas y decían: “esta persona es de tal grupo político, ¡mátenla!”; “esta otra es de tal grupo, ¡mátenla!”; “esta es del otro grupo, ¡déjenla viva!...

Después llegaron los paramilitares para mantener la seguridad (evitar robos y proteger a los campesinos). A ellos les siguieron las guerrillas, que también querían parte de ese territorio estratégico; e intentaron llegar Las Águilas Negras y Los Rastrojos, pero no lograron consolidarse. La guerra se ha sufrido desde la era de la violencia de los partidos políticos hasta que nos adentramos en la actualidad.

F L: ¿Por qué se fue de Manzanares?

A P: Esa es otra historia triste. Yo trabajaba en el 2001 con un programa que se llamaba “Clubes Juveniles”. Terminé siendo el líder del grupo. Cuando terminé el colegio, trabajé con el ICBF y con Unicef, la GIZ y el Programa Presidencial Colombia Joven en un proyecto de paz. Me convertí en el asesor regional del proyecto. Nosotros trabajábamos con jóvenes y a los paramilitares y la guerrilla no les convenía que nosotros mostráramos una opción diferente a los muchachos. Un día recibí una llamada en la que me dijeron “oiga, Antonio, lo que pasa es que el trabajo que usted está haciendo no nos gusta y entonces le damos dos opciones: o deja de trabajar o se va del pueblo.” Yo pensé que era alguien haciéndome una broma, entonces le colgué y listo. Unos días después yo estaba trabajando con unos compañeros del proyecto, y salimos a hacer un trámite. Cuando volvimos, la casa estaba revolcada, y me llamaron y me dijeron: “oiga, hermano, usted sí es muy de buenas. Fuimos por usted y no lo encontramos, pero le dejamos un regalito”. En ese momento yo me di cuenta que el tema era en serio. Un tiempo después yo estaba en La Dorada, y me volvieron a llamar. Esta vez me expresaron lo siguiente: “Usted no ha querido hacer caso. Sabemos que está en La Dorada en esta parte, y vamos a ir por usted.” Yo me quedé pálido y la persona que estaba a mi lado me preguntó que pasaba. Yo le conté y me dijo, “¡nos vamos ya!”. Entonces se subió a la camioneta y me llevó hasta Manzanares con un par de escoltas. Yo le dije que me iba a ir. Empaqué y el día siguiente tomé un bus hacia Bogotá, y esa es la razón por la cual vivo hace 7 años en esta ciudad. Por un atentado y una amenaza.

F L: ¿Sabe algo del Acuerdo entre el Gobierno y Las Farc?

A P: Yo creo que hay muchas versiones encontradas. Sin embargo, para mí el tema del Acuerdo de Paz es algo necesario, y es algo que Colombia debió haber hecho hace mucho tiempo. Ruanda, Afganistán, muchos países han hecho procesos como estos porque ven que la guerra no le trae nada bueno al país, no le trae nada bueno al territorio. Porque finalmente andar agarrados unos con otros y andar matándose unos a otros es un tema que no tiene razón de ser; es algo que no tendría que ser así. Además, quien queda en la mitad del conflicto no son los paramilitares ni la guerrilla, sino la población civil. No digo que ellos no sufran, no. Alguien me decía “es que hay que matar la guerrilla; hay que matar a los paramilitares”. ¿Cómo es posible? O sea, una muerte pesa del lado de allá y de acá. Es una muerte, al fin y al cabo. Algo que no tiene sentido.

F L: ¿Qué opina de ese acuerdo?

A P:  Para mí el acuerdo de paz en este momento es lo mejor que le puede pasar a Colombia, y yo sueño con el acuerdo de paz. Yo estuve en medio del conflicto armado; yo viví en carne propia la barbarie, el tema de la sangre derramada de personas inocentes; como desalojaban a las personas y éstas tenían que dejar las tierras. Me parece que, aunque no estoy de acuerdo totalmente con las 297 páginas que tiene el Acuerdo de Paz y los micos que pueda tener, yo creo que hay que tratar de perdonar, y sobre todo pensar en que no es para mí, es para mi hija que tiene 11 años y que le queda una vida por vivir, y que yo no quiero que viva lo que yo ya viví. Para mí el Acuerdo de Paz tiene que hacerse. Es algo por lo cual Colombia se la debe jugar y a lo que le debe apostar. “Yo prefiero una paz a medias que una guerra completa”, como dicen por ahí y en eso estoy completamente de acuerdo.

F L: ¿Cómo va a votar en plebiscito y por qué?

A P: Voy a votar sí. Si pudiera votar 10 o 20 veces, 10 o 20 veces votaría sí.

F L: ¿Por qué una víctima del conflicto decide perdonar a quienes le hicieron tanto daño?

A P: Porque a mí ya me pasó. Yo ya lo viví y sé lo que es tener que andar de un lado para otro con una linterna después de las 6 de la tarde y pedir permiso para moverse de un lado a otro porque si no lo van a matar. Tener que pagar vacuna; tener que ver a amigos y familiares enterrados porque están en medio de una guerra. Yo ya lo viví, y yo no quiero que mis hijos y mis nietos vivan lo mismo que yo viví. Yo prefiero perdonar a quien lo hizo y decir: “Ya lo hizo, ya pasó…” Yo prefiero perdonar para que eso no siga sucediendo. No hay que pensar en el inmediatismo. Pensemos en los niños que vienen ahí creciendo. Porque el futuro es para ellos y yo quiero dejarles algo mejor de lo que yo tuve. Por eso prefiero perdonar y seguir adelante.

F L: ¿Qué mensaje le quiere dar a los colombianos ahora que se acerca el Plebiscito?

A P: Son respetables las posiciones del SÍ y del NO. Cada quien tiene su posición frente al tema y si la gente considera que debe votar no, yo no tengo problema con eso. Sin embargo, el mensaje que yo les dejo es “no piensen en lo que han vivido, no piensen en el odio. Piensen en el país que van a dejar para sus hijos. La vida no se acaba ahora, la vida no se acaba cuando uno muere. La vida continúa. Uno deja de existir, pero la vida continúa y hay que dejar algo mejor de lo que yo encontré. Y hay que perdonar. A veces uno se carga de odio, y eso lo paga uno todos los días, y está pesado porque no ha perdonado. Y la vida sigue. El Sol no se ha puesto por última vez. Piensen muy bien si los hijos merecen el sí o el no. Porque no sólo me va a afectar a mí, los va a afectar a ellos.”  





@Franzlozano



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*Francisc León Lozano Rivera (1988): Nació en Cali, Colombia.  Es Administrador de Empresas de la Universidad Nacional de Colombia. Trabajó como Director de Talento Humano en la Organización Grameen Caldas; fue Director de la Fundación Funeducol; y Coordinador de Reclutamiento de Heart for Change. Es escritor por gusto y convicción. Puede contactarle en su Twitter: @Franzlozano


**Antonio Pérez no es el nombre real del entrevistado. Antonio Pérez es un seudónimo utilizado en esta entrevista con el fin de proteger la identidad y mantener la seguridad de la víctima.

martes, 30 de agosto de 2016

¿Por qué Eva Kor perdonó a los asesinos de su familia?

Por Francisc Lozano*

Eva Mozes Kor. https://todaslassombras.blogspot.mx/2016/08/por-que-eva-kor-perdono-los-asesinos-de.html

Eva Kor en la oficina de su fundación. Tomada de: Wikimedia.org

Eva Mozes Kor podría ser una abuela europea cualquiera. A simple vista, uno podría suponer que es la madre de Milla Jovovich o de Novak Djokovic. Pero Eva no es una mujer cualquiera: tiene 82 años y nació en Protz, Rumania. Hasta aquí nada fuera de lo común. Eva, no obstante, tiene una gran historia que contar. La señora Kor vino al mundo en 1934. Cuando su madre dio a luz, los médicos se percataron de que Eva no había venido sola al mundo: Junto a Eva llegó Miriam, su hermana gemela. Los padres de ambas eran judíos en una época en la que el antisemitismo empezaba a crecer en Europa y particularmente en Alemania y su zona de influencia.



Miriam y Eva Mozes. https://todaslassombras.blogspot.mx/2016/08/por-que-eva-kor-perdono-los-asesinos-de.html
Miriam (izquierda) y Eva Mozes. Fuente: dailymail.co.uk


Siendo unas niñas, cuando vivían en Hungría, Eva cuenta que, en la escuela: “aprendíamos aritmética siendo preguntados: “Si tuvieras cinco judíos, y mataras dos, ¿cuántos te sobrarían?””. “A los chicos se les enseñaba a odiar y se les recompensaba por ello. Mis compañeros de juegos se convirtieron en mis torturadores”, agrega.


A la edad de 10 años, Eva, Miriam y el resto de su familia fueron trasladados al campo de concentración de Auschwitz en Polonia. Por el hecho de ser hermanas gemelas, Miriam y Eva fueron seleccionadas para la realización de experimentos “médicos” en humanos. Tras unos años en el campo de concentración, los padres de Miriam y Eva fueron asesinados en cámaras de gas por los nazis. También fueron parte del genocidio sus dos hermanas mayores. La única razón por la que tanto Eva como su hermana fueron mantenidas con vida era por la ventaja que representaban para las ciencias de la salud el hecho de ser gemelas. El médico Josef Mengele, reconocido galeno y prominente pensador y precursor de la ideología nazi, estuvo a cargo de la experimentación en ellas y en otros cientos de niños y adultos que profesaban el judaísmo, las personas que se habían definido a sí mismas o que habían sido categorizadas como no heterosexuales y otros seres humanos que padecían enfermedades o malformaciones. A todas estas personas se les aplicaron métodos de tortura para determinar qué cosas podían y no podía resistir los humanos, qué venenos eran más potentes que otros y cómo era más eficaz el asesinato de seres humanos. Todos estos hechos macabros e indecibles fueron ordenados por Mengele.


Niños en el Campo de Concentración de Auschwitz, Polonia. https://todaslassombras.blogspot.mx/2016/08/por-que-eva-kor-perdono-los-asesinos-de.html
Niños en en el campo de concentración de Auschwitz, Polonia Wikimedia

Con la llegada de las fuerzas aliadas, el derrocamiento de Hitler y la finalización del Tercer Reich, Miriam y Eva fueron rescatadas y auxiliadas por la comunidad internacional. En 1950, recibieron visados israelíes y se trasladaron a ese territorio, donde se unieron a una comunidad en la que habitaban huérfanos, principalmente. Y tiempo después se unieron al ejército de ese territorio. En Israel, Eva conoció al hombre que después se convertiría en su esposo: Michael Kor. Eva y Michael se casaron y se fueron a vivir a USA. 


Cuarenta años después de la liberación de Auschwitz, Eva y Miriam, junto a muchos otros judíos, llevaron a cabo un juicio simbólico en contra de Mengele en el campo de concentración.





Como resultado de los tortuosos experimentos desarrollados en ellas, Miriam y Eva desarrollaron graves enfermedades en su adultez. Los riñones de Miriam nunca crecieron y en 1993 falleció a causa de un tipo de cáncer muy raro, que pudo haber adquirido gracias a los horrendos tratos a los que se vieron sometidas por Mengele y sus secuaces. Eva, por su parte, sufrió varios abortos naturales, ocasionados por los experimentos que le practicaron en el campo de concentración de Auschwitz, y tuberculosis. 


El año pasado, Eva fue noticia a nivel mundial. Durante un juicio que se le celebraba a Oskar Gröning -conocido como “el Contador” por estar encargado de las finanzas -, exsargento de la Schutzstaffel (o la SS, como generalmente se le conoce) por su complicidad en el genocidio perpetrado por los nazis en Auschwitz, en un hecho revolucionario, Eva anunció públicamente que perdonaba a Gröning. Pero esto no fue suficiente para Eva. Después de ofrecer su perdón a viva voz, se acercó a Oskar, le preguntó si estaba bien, le susurró unas cuantas palabras más al oído y le abrazó. Oskar, quien se veía visiblemente sorprendido, retornó el gesto de cariño.



Eva Kor y Oskar Gröning en el juicio contra los nazis. Fuente: http://i.dailymail.co.uk/i/pix/2015/04/25/01/27F1505900000578-3053685-image-m-2_1429921719130.jpg
Eva Kor y Oskar Gröning en el juicio en el que se declaró culpable a Gröning 


Para cualquier espectador desprevenido, esa escena representaría el encuentro de dos viejos amigos: Eva, de 81 y Oskar, de 94. Y aunque son dos viejos conocidos, nunca fueron amigos. Fueron víctima y victimario.  Muchos de los asistentes, víctimas y no víctimas del Holocausto Judío, se mostraron en contra de la actitud de Eva y rechazaron el perdón que ella estaba ofreciendo. 49 de los sobrevivientes del Holocausto han intentado demandarle por su acción hacia Gröning.



Cuando le preguntaron a Eva qué había sentido al abrazar a Gröning, ella respondió: “Yo estaba un poco pasmada”, y continuó con los siguiente: “Pero fue mucho más agradable que habérmelo encontrado en Auschwitz. Él me hubiese agarrado en ese entonces para otro propósito”.  Y finalmente concluyó diciendo: “Creo genuinamente que le caí bien. Yo vi en sus ojos mucho cariño, amor y tristeza por haber sido parte de todo eso”.



"No entiendo por qué el mundo está mucho más dispuesto a aceptar una arremetida iracunda en vez de aceptar la amistad y la humanidad".


En el momento en el que Eva fue cuestionada por el perdón que ofreció a Gröning, ella, de manera muy pausada, dijo: “Debemos entender mi perdón como el derecho que tiene una víctima a ser libre. Tú no puedes estar libre de lo que te hicieron a ti, a menos que remuevas de tus hombros la carga diaria de dolor e ira, y perdones a los nazis – no porque ellos merezcan ser perdonados, no, sino porque yo lo merezco-”.  En una entrevista concedida desde su casa en Indiana, Eva añadió: “¿Para qué sobrevivir a todo si vas a querer estar triste, enojada y herida? Eso es ajeno a quien yo soy. No entiendo por qué el mundo está mucho más dispuesto a aceptar una arremetida iracunda en vez de aceptar la amistad y la humanidad”.


Los colombianos, hoy como nunca antes en nuestra historia, deberíamos seguir la filosofía de Eva Kor. Ella, a pesar de todo lo que ha sufrido, decidió perdonar a sus victimarios, a los asesinos de sus padres y hermanas, a los verdugos suyos y de su amadísima hermana Miriam. Creo que Colombia tiene que perdonarse a sí misma y perdonar a los perpetradores de todos los crímenes que hemos vivido. No porque los perpetradores merezcan el perdón de sus víctimas, no, sino porque los demás debemos dejar esa carga a un lado para ver hacia adelante y construir un futuro mejor.



No darle la oportunidad al diálogo con Las Farc es quedarnos viviendo en ese pasado tortuoso que lo único que ha hecho y seguirá haciendo es anclarnos al odio, al dolor y a la violencia. Hoy nace una nueva Colombia, un país que le abre los brazos al perdón y a la reconciliación, una Colombia que puede esperar ver a sus hijos crecer en paz. Está en manos de los colombianos decirle Sí al porvenir y no al odio y el rencor. Está en las manos de los colombianos decirle Sí a ese nuevo mundo que entre todos podemos construir.




 

@Franzlozano



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*Francisc León Lozano Rivera (1988): Nació en Cali, Colombia.  Es Administrador de Empresas de la Universidad Nacional de Colombia. Trabajó como Director de Talento Humano en la Organización Grameen Caldas; fue Director de la Fundación Funeducol; y Coordinador de Reclutamiento de Heart for Change. Es escritor por gusto y convicción. Puede contactarle en su Twitter: @Franzlozano

miércoles, 17 de agosto de 2016

Del Brexit, Trump y el Plebiscito por la Paz en Colombia


Por Francisc Lozano*


“Sólo hay un bien: el conocimiento.
Sólo hay un mal: la ignorancia.”
Sócrates


Del Brexit y la Identidad Británica


Del Brexit, Trump, la Resistencia Civil y El Plebiscito por la Paz en Colombia. Fuente: https://todaslassombras.blogspot.com.co/2016/08/del-brexit-trump-plebiscito-paz-colombia.html
Brexit. Fuente:  http://www.voxeurop.eu















El 23 de junio del 2016 se llevó a cabo el referéndum para determinar si el Reino Unido se mantenía o no en la Unión Europea (UE). A pesar de las múltiples razones a favor de permanecer en esta unidad política, el 51,9% de los votantes decidió que era necesario sobreponer el orgullo británico y la idea de la identidad única de los británicos al bienestar de todos los implicados: europeos y británicos, y el resto del mundo.  El Reino Unido decidió salir de la Unión Europea, y esa decisión trae consigo unas consecuencias previsibles y otras inimaginables.


En la década de los años 50, a raíz de, y para prevenir los múltiples conflictos que solían presentarse de manera frecuente entre países europeos, apareció la Comunidad Europea del Carbón y del Acero. Esa fue la primera entidad que intentó ser fuente de unión entre los países de Europa. Más tarde, en el año 1957 entró en escena la Comunidad Económica Europea (CEE), la cual además de buscar la unidad política, propendía a tener un mercado común para todos los miembros. En 1973, se adhirieron a la CEE las naciones de Dinamarca, Irlanda y el Reino Unido. Más tarde, en 1992, se crea la Unión Europea (UE), la cual tiene como propósitos principales establecer la idea de una ciudadanía europea, mantener la paz entre los miembros y mejorar el intercambio comercial entre las naciones partícipes.  Esa unión de décadas se desmoronó el 23 de junio del presente año, y las razones que esgrimen algunos ciudadanos británicos para salir de la comunidad europea son, en términos generales, insensatas.




Brexit. Fuente: https://todaslassombras.blogspot.com.co/2016/08/del-brexit-trump-plebiscito-paz-colombia.html
Brexit. Tomada de: http://i0.wp.com/revistapiedralibre.com
Se ha dicho entre los británicos que la UE no le permite al Reino Unido tomar las decisiones que corresponden a su propia soberanía y que las imposiciones de la UE (o de Bruselas, la capital de la UE) hieren la identidad británica. Respecto a la primera tesis, habrá que decir que el Parlamento Europeo cuenta con representantes de todos los países miembros, 751 eurodiputados para ser más precisos, que el número de representantes del Reino Unido en esta corporación es de 73 (la tercera mayor cantidad de diputados junto a Italia), cuantía que es equivalente al 9,8% del total de parlamentarios (Malta, Chipre, Luxemburgo y Estonia tienen 7 cada uno) y que las decisiones sobre las políticas de la UE se toman democráticamente. Respecto a la segunda, poco o nada deben saber aquellos británicos de su historia, ya que  son descendientes directos de los pueblos germanos que llegaron a las islas hace algunos siglos, por lo que el argumento de la identidad única cae por su propio peso.

La campaña para salir de la UE tuvo en Boris Johnson, exalcalde de Londres, a uno de sus principales aliados. Una vez conocidos los resultados de los comicios, Johnson dio un paso al costado y dejó a los ciudadanos que creyeron en sus cuentos, y a los que no, con el problema de no saber qué implicaciones tendrá para el mundo y los británicos en particular la decisión que tomaron aquél día. Al escuchar el razonamiento de Johnson, uno no puede menos que asociar sus ideas con las de Donald Trump en USA. Pero ese no es el tema que nos corresponde en este momento.


Una de las medidas que mayor escozor genera entre los británicos que se opusieron a permanecer en la UE es la de recibir a los refugiados de las crisis humanitarias en Siria y el Oriente Medio en general. Los británicos nuevamente olvidan su pretérito, y les dicen a todos los pueblos que fueron invadidos y destrozados por ellos en el pasado: “no vengan a mi tierra. Ustedes no tienen razones para estar aquí”.

  

What is the EU? the second most searched expression on Google in Great Britain after the UK leaved the European Union. Taken from: https://twitter.com/GoogleTrends/status/746303118820937728
What is the EU? Tomada de: https://twitter.com/GoogleTrends/














El día 24 de junio del 2016, una de las búsquedas más frecuentes desde el Reino Unido en el buscador Google fue “What is the EU?” Esto, de acuerdo a mi interpretación, representa un problema cada vez más común o que simplemente se ha mantenido invariable en el tiempo: la gente toma decisiones sin contar con la información suficiente para comprender las repercusiones de las mismas. La gente prefiere la ignorancia al conocimiento de causa.


Trump y el Analfabetismo Socio-cutural


Donald Trump. Fuente: https://www.flickr.com/photos/donkeyhotey/19225749489
Donald Trump. Fuente: https://www.flickr.com















Donald Trump es una de las personas más conocidas del mundo. Es millonario y se le asocia con los negocios de finca raíz, Miss Universo y el programa de televisión The Apprentice. En varias ocasiones ha aspirado a la presidencia de USA, y sólo hasta la campaña de este año ha tenido una opción real de llegar al ejecutivo. Su campaña para lograr la nominación del partido republicano estadounidense se basó en la exacerbación de los odios hacia el otro.  Entre sus seguidores es común hallar personas que intentan revivir conceptos pseudocientíficos como la eugenesia o superioridad racial blanca. Algunos nostálgicos de la era en la que todo el poder se concentraba en las toldas blancas y el Klu Kux Klan, y unos más que sin asomo de vergüenza se denominan “neo nazis”.


La historia de las Américas siempre ha sido convulsionada, y en épocas recientes, esos odios se han revivido para poder ejercer un control político, económico y cultural total: durante los primeros 8 años de este milenio, George Bush, uno de los peores presidentes en la historia gringa, se encargó de hacerle creer a los ciudadanos estadounidenses que todos los musulmanes querían hacerlos desaparecer de la faz de la Tierra. Los ciudadanos de USA, en respuesta a su incitación, le entregaron la posibilidad de desaparecer sus libertades en nombre de la seguridad, y él no desaprovechó ese poder para hacerse sentir tanto en USA como en Irak y Afganistán. Hoy, después de 14 años del inicio de su guerra contra Irak, no ha sido posible encontrar las armas de destrucción masiva que aseguró tenían “los terroristas” iraquíes. Ese odio desenfrenado, a su vez trajo consigo el odio de algunos musulmanes que no entienden por qué matan a su gente, bombardean sus aldeas y roban su petróleo en nombre de la libertad y la democracia gringas. Esas mismas intervenciones militares (masacres, para ser más precisos) generaron lo que hoy se conoce como el Estado Islámico, Al Qaeda y varios grupos ilegales que luchan en nombre de la “justicia” para sus pueblos. El odio sólo engendra más odio.


En Venezuela, por ejemplo, Hugo Chávez y, especialmente, Nicolás Maduro han alimentado los odios entre clases, y lograron hacer calar el mensaje del poder oscuro en contra de sus logros. Todo lo que no funciona se debe a una guerra económica, dice Maduro constantemente, y muchos venezolanos así lo creen. Al final, los pobres odian a los pobres y a los ricos y viceversa.


En USA, ese mensaje de odio ha sido retomado por Trump y ha sido expandido para rechazar a todos los que son diferentes: mexicanos (aunque realmente quiere decir latinoamericanos, pero ni él ni muchos de sus conciudadanos lo saben), musulmanes, negros, refugiados y todos los demás que no se parezcan al “típico” estadounidense.  Como ha ocurrido inumerables veces en el pasado con otras personas, muchos de los seguidores acérrimos de Trump han sido envenenados en contra de la otredad gracias a la ignorancia. Ellos creen que todos los musulmanes quieren atacarlos, y que todos los latinoamericanos están robándoles sus trabajos y que los chinos son los culpables de los declives económicos surgidos en el país del norte. La ignorancia les ha llevado a elegir a una persona que es incapaz de mantener un debate de altura y que recurre constantemente a expresiones soeces para poder “ganar” sus batallas argumentales. Su postura es muy similar a la de los defensores a capa y espada de Álvaro Uribe en Colombia.

La Resistencia Civil y el Oscurantismo Colombiano


Resistencia Civil en Colombia. Tomada de: https://i.ytimg.com/vi/7hZHCFHsFmk/maxresdefault.jpg
Resistencia Civil. Fuente: https://i.ytimg.com/


La resistencia civil fue una invención de Gandhi para defender a su pueblo de los atropellos cometidos por el imperio británico.  En 1920, Mahatma Gandhi hizo un llamado al pueblo indio para que no cooperara con el imperio británico y dejara de comprar sus productos. Como todos recordarán, Gandhi era un pacifista y resulta más que paradójico que en Colombia, el abanderado de la resistencia civil sea, precisamente, el hombre que ganó su presidencia gracias a la “mano firme”, y quien permitió, entre otras cosas, el asesinato de por lo menos 3.000 seres humanos que nada tenían que ver con el conflicto para que las bajas de la guerrilla fueran mayúsculas. Un poco de historia para reflexionar.


“Todos somos muy ignorantes. Lo que ocurre es que no todos ignoramos las mismas cosas.”
Albert Einstein



En mayo de este año, el senador Álvaro Uribe Vélez hizo un llamado al pueblo colombiano para que se hiciera sentir ante lo que él considera “desgobierno” y la entrega del país a las guerrillas por parte de Juan Manuel Santos. La resistencia, dijo el señor Uribe, debe ser pacífica, y a pesar de que así lo ha sido, uno no deja de pensar en su pasado violento y en las motivaciones que tiene para negarle a Colombia la posibilidad de alcanzar un acuerdo con las Farc para que ellos no vuelvan a delinquir y se integren a la vida civil.


Este movimiento no es más que una idea brillante, pero malintencionada del antioqueño para hacer que sus seguidores incondicionales boicoteen el acuerdo más importante de la historia del país. Con expresiones como “esta es una paz con impunidad”, el séquito uribista trata de imponer la ley del monte al momento de debatir las ventajas y desventajas de integrar a las Farc a la sociedad colombiana. A pesar de los innumerables esfuerzos que ha hecho el gobierno Santos para explicar los acuerdos de La Habana, el uribista y el guerrerista se oponen a cualquier idea que no sea desechar los acuerdos a los que se ha llegado. De nuevo, la ignorancia se impone sobre la razón porque al enajenado le resulta imposible oír razones y prefiere creer que las únicas verdades válidas son las suyas y se niega a aceptar las razones de los demás.  Muchos aducen que la única forma de lograr la paz es “erradicando” completamente a la guerrilla, pero se niegan a presentarse ante las fuerzas militares para incorporarse y combatir a las guerrillas. Es muy fácil hacer la guerra con los hijos de los demás. Otros, menos radicales que los anteriores, no comprenden que si gana el no en el plebiscito por la paz, el gobierno tendrá que retirarse inmediatamente de la mesa de negociaciones con la imposibilidad de volver a negociar un acuerdo con el grupo ilegal, y los guerrilleros, muy seguramente, tomarán de nuevo sus armas y empezarán a hacer sentir su fuerza militar en nuestro país. Ambos parecen desentender los beneficios que le ha traído al país el cese al fuego que tiene más de un año, tiempo durante el cual hemos vivido una de las épocas más pacíficas de nuestra historia, y los beneficios que traerá sacar a las Farc del monte. El oscurantismo nuevamente se hace presente en la vida de los colombianos.



El Plebiscito por la Paz en Colombia


Plebiscito por la Paz en Colombia. Tomada de: http://www.semana.com/nacion/articulo/plebiscito-por-la-paz-el-pulso-por-el-si-y-por-el-no/478199
Plebiscito por la paz/Sí a la paz. Fuente: http://www.semana.com/


El 18 de julio del 2016, La Corte Constitucional declaró la exequibilidad (la legalidad) del Plebiscito por la Paz, o como ellos lo llaman, “Plebiscito para la refrendación del acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera”. La simple lectura del texto introductorio (un párrafo de unas 9 líneas) da una idea clara de lo que tanto La Corte como el Gobierno Nacional quieren lograr con el acuerdo de La Habana: Construir una paz estable y duradera; establecer la obligación que tiene el presidente de la república de aceptar y acoger los resultados de la consulta popular; determinar hasta qué punto los funcionarios públicos pueden participar en las campañas por el “sí” o por el “no”; y fijar “la forma en que se garantizará a todos los ciudadanos, la publicidad [de público] e información en relación con el Acuerdo Final” (Comunicado Nº 30, Corte Constitucional, 2016).  En una próxima ocasión estaré analizando el documento completo de la Corte. Por ahora, citaré tres segmentos importantes del texto para su análisis a continuación:


1.       “Salvo prohibición de la Constitución Política, los servidores públicos que deseen hacer campaña a favor o en contra podrán debatir, deliberar y expresar pública y libremente sus opiniones o posiciones frente al plebiscito para la refrendación del Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera. Queda prohibido utilizar bienes del Estado o recursos del Tesoro Público, distintos de aquellos que se ofrezcan en igualdad de condiciones a todos los servidores.” Este texto hace parte del numeral 4 de las reglas para la promoción del Plebiscito por la Paz. Es fundamental que se establezca textualmente en él que TODOS los funcionarios públicos sin distinción pueden expresar sus opiniones de manera libre frente a los Acuerdos de La Habana y que los bienes públicos no dirigidos a las campañas por el “sí” o por el “no”, NO podrán ser usadas para tales fines. Estas expresiones determinan, sin asomo de duda, la pluralidad y el respeto a la opinión ajena.

2.       Parágrafo Primero. Las campañas lideradas por movimientos cívicos, ciudadanos, grupos significativos de ciudadanos, partidos políticos y otras colectividades que decidan participar promoviendo el voto por el “SI” y “NO” tendrán idénticos deberes y garantías, espacios y participación en los medios y mecanismos señalados en el presente artículo.” Al asegurar la participación y la financiación de los movimientos que estén tanto a favor como en contra del Plebiscito, La Corte crea un espacio de expresión democrática en el que sólo deberían ser tomados en cuenta los argumentos y objeciones de cada lado para la toma de la decisión más importante de nuestra historia republicana.


3.       ARTÍCULO 5°. Divulgación del acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera. El Gobierno nacional publicará y divulgará el contenido íntegro del Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera. Dicha publicación se realizará de manera permanente, con mínimo treinta (30) días de anticipación a la fecha de votación del plebiscito.” El presidente Santos había cometido un error espeluznante hace unas semanas al decir que el Plebiscito podría ser convocado incluso antes de la culminación de las negociaciones con la guerrilla de Las Farc. En este comunicado, La Corte le corrige su error, y les asegura a todos los colombianos, sean o no partidarios de los acuerdos, el acceso TOTAL a todo lo pactado con la guerrilla de forma previa al Plebiscito, con el propósito de que los colombianos tomen la decisión de apoyar o no a Santos y su equipo de colabores en el intento más importante de cualquier gobierno por acabar una guerra que nos ha desangrado por décadas, y que simplemente tiene que parar.


Estimado lector: he intentado establecer un vínculo entre la salida del Reino Unido de la UE, el fenómeno del crecimiento disparado de Trump en la intención de voto entre los ciudadanos menos educados de USA, la “Resistencia Civil” de Uribe y sus colaboradores y la decisión sobre El Plebiscito por la Paz. La gran mayoría de estos fenómenos han triunfado, triunfarán, han fracasado o fracasarán por la misma razón: la ignorancia. No hablo aquí de estupidez o incapacidad cognitiva, no. Hablo de ignorancia. Una ignorancia a veces producida por los medios de comunicación; a veces fecundada por el dolor, el odio y el rencor; a veces engendrada en este mundo descontrolado en el que sentarse a pensar o a leer es sencillamente imposible porque hay que trabajar para “sobrevivir”, hay que dormir para levantarse a trabajar y hay que descansar un poco porque siempre hay más trabajo por hacer. No importa por qué somos ignorantes, importa cómo podemos curarnos: la lectura, el debate, el silencio cuando los demás nos están contando sus historias de vida. Ya lo decía Sócrates: “(…) sólo hay un mal: la ignorancia”.


Mi estimado lector: en los próximos meses usted tendrá la posibilidad de decirle no al terrorismo, no al secuestro, no al desangramiento de sus hijos, hermanos y nietos, no a las bombas siendo lanzadas a nuestros campesinos, no a un país que invierte más en guerra que en educación, no a un país en el que la guerra se hace con los hijos de los pobres (las madres de los guerrilleros y de los soldados son las mismas madres que criaron a sus hijos en el mundo de la miseria económica y la ausencia total de oportunidades) y los poderosos sólo nos siguen convenciendo de que es la mejor forma, pero nunca van al campo de batalla. Usted tiene la oportunidad de decirle sí a los acuerdos con las guerrillas, y así usted le estará diciendo no a las Farc, sí a un país en el que las cosas se pueden cambiar desde la política y no con un fusil al hombro. Dele la oportunidad a un país mejor, dele la oportunidad a sus hijos y nietos para que crezcan en un lugar en el que uno no tenga que morirse, literalmente, para que la comida llegue a la casa.  Dele la oportunidad a Colombia. ¡Dígale SÍ al Plebiscito!




 @Franzlozano


*Francisc León Lozano Rivera (1988): Nació en Santiago de Cali, Colombia.Es Administrador de Empresas de la Universidad Nacional de Colombia. Trabajó como Director de Talento Humano en la Organización Grameen Caldas; fue Director de la Fundación Funeducol; Coordinador de Reclutamiento de Heart for Change; y se desempeñó como Conferencista y Formador en Aprendizaje de Inglés en México. Es escritor por gusto y convicción. Puede contactarle en su cuenta de Twitter: @Franzlozano



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