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viernes, 7 de abril de 2017

Ahogados en un mar de corrupción

Por Francisc Lozano*


Ahogados en un mar de corrupción, IPC, Colombia, Todas Las Sombras, Francisc Lozano, Fuente: http://transparenciacolombia.org.co/wp-content/uploads/2017/01/CPI2016_Americas_ES.jpg
Índice de Percepción de la Corrupción 2016. Fuente: transparenciacolombia.org.co

Cada gobierno tiene su gran desfalco; cada año viene con su descalabro para el bolsillo de los contribuyentes; cada mes se descubre un nuevo robo astronómico; y cada día, hora, minuto y segundo alguien se está robando algo.  Sin importar quién sea el criminal de turno, la víctima siempre es la misma: el pueblo colombiano.


Hace casi cuatro décadas, el entonces presidente de la República César Turbay expresaba lo siguiente: “hay que reducir la corrupción a sus justas proporciones”. Pero se equivocaba Turbay. La corrupción no se debe reducir, se debe extirpar, así como los médicos extirpan los tumores que de otra forma terminarían por acabar con la vida de sus portadores. No se puede simplemente reducir el tamaño del tumor porque, al final terminará volviendo a crecer e invadirá el organismo por completo. Así es la corrupción, y no puede ser tolerable, aunque la realidad es que todos la toleramos o la practicamos de una u otra forma. Pero eso será tema de otra columna.


Cerca de tres años atrás, el escritor colombiano Juan Gabriel Vásquez calificaba al gobierno de Uribe Vélez como “el más corrupto de la historia reciente” en su columna El país que imaginamos y temimos. En ese momento, tal vez, Vásquez estaba dando en el blanco, pero con las últimas revelaciones de la fiscalía y los testigos en casos de corrupción, me temo que sólo sabremos cuál merece esa deplorable distinción cuando hayan pasado entre 4 y 6 años del gobierno de Santos y, lo que parece aún peor, creo que la competencia seguirá con los futuros gobernantes, con lo que sólo tendremos una disputa de nunca acabar por ser los laureados con tan peyorativa calificación.


A uno como colombiano ya le sorprenden muy pocas cosas, y, generalmente, esos hechos son los buenos: logros de Llinás en neurociencia, de los deportistas de la necesidad (el deporte es su única esperanza para poder comer porque sólo nos aprovechamos de su imagen para hablar bien de Colombia, pero nunca les ayudamos cuando no han logrado grandes hazañas), las selecciones colombianas de fútbol femenino y masculino, un grupo de personas que intentan proteger el medio ambiente o brindarle oportunidades a los menos favorecidos en las zonas marginales de Colombia, uno que otro político honesto que hace bien su trabajo, un grupo de médicos que no cobran por salvarle la vida a quienes lo necesitan y uno que otro caso más que se me escapa.  


Sin embargo, el día sábado 1 de abril me sorprendió por dos razones: Mocoa quedó destruida y cientos de vidas se perdieron y tal vez se seguirán perdiendo, y Uribe, Ordóñez y “Popeye” lideraron una marcha “contra la corrupción” y contra Santos. Si la marcha hubiese sido organizada por gente decente, uno podría haberse tomado el tiempo de participar porque la corrupción nos carcome y Santos es uno de esos presidentes que sólo podrá ser recordado por un par de cosas buenas y por muchas malas, así como su antecesor antioqueño. El problema es que quienes la organizaron hacen parte de la élite que más provecho le ha sacado a la corrupción.


Uribe tiene incontables casos de corrupción en su haber que han sido destapados: Ejecuciones extrajudiciales de colombianos por parte del ejército, Odebrecht, Agro Ingreso Seguro, el cartel de la contratación en Bogotá, Saludcoop, la Zona Franca de Occidente, la compra de votos para su reelección, las interceptaciones ilegales del DAS, sus exjefes de seguridad detenidos por narcotráfico, su hermano investigado por paramilitarismo, su primo condenado por paramilitarismo, y las lista sigue. Por el lado de Ordóñez uno puede destacar que fue él precisamente quien se encargó de comprar su reelección -inconstitucional- entregándole cargos a los familiares de los magistrados, corrupción dura y pura. Y si de Popeye hay que hablar, uno no puede olvidar que es uno de los mayores asesinos de la historia de este país, y que ejecutó muchos de esos asesinatos en contra de personas que luchaban contra la corrupción, por orden de Pablo Escobar. Así las cosas, Uribe, Ordóñez y Popeye tienen rabo de paja cuando de corrupción se habla, por lo que la marcha resulta, cuando menos, contradictoria. Pero como ya dije en otro momento, eso no habla mal de Uribe, Ordóñez y Popeye, eso habla mal de una sociedad inerme que endiosa a los corruptos y castiga a los honestos. La sociedad donde “el vivo vive del bobo” y de “no de papaya”.  Sí, la corrupción es culpa nuestra, nosotros somos los responsables porque aplaudimos al pillo y valoramos la “malicia indígena”. Eso nos hace corruptos a todos, a todos.


En cuanto a la destrucción en Mocoa, esa también la podemos interpretar como consecuencia de la corrupción que hizo que no se manejara adecuadamente el riesgo, y que los dineros no se hubieran invertido en las transformaciones que necesitaba la población para reducir los riesgos a los que está expuesta. Sólo hay que ver cómo Ecuador no ha sufrido los estragos que sí le han tocado a Perú y a Colombia por cuenta de las grandes precipitaciones que se han vivido en las últimas semanas, pero el tema tendrá que ser tratado en otra ocasión.


Si algo nos han enseñado las últimas dos administraciones del país, es que la reelección representa un verdadero peligro en una Nación sin control real y sin memoria histórica y política.  Porque una cosa es aguantarse un gobierno corrupto durante 4 años, pero hacerlo durante 8 o 16, como está pasando con Santos que ha continuado por los mismos caminos de Uribe, eso sí es devastador, y Reficar, Saludcoop, Odebrecht, los robos de Tomás y Jerónimo Uribe a la Dian y de Samuel e Iván Moreno y su grupo de compinches a la Nación, y los otros cientos o miles de desfalcos son una prueba de ello.


@Franzlozano


*Francisc León Lozano Rivera (1988): Nació en Santiago de Cali, Colombia. Es Administrador de Empresas de la Universidad Nacional de Colombia. Trabajó como Director de Talento Humano en la organización Grameen Caldas; fue director de la Fundación Funeducol; laboró como Coordinador de Reclutamiento de Heart for Change; y se desempeñó como Conferencista y Formador de Aprendizaje de Inglés en México. Es escritor por gusto y por convicción. Desarrolla artículos de opinión para Todas Las Sombras y Radio Macondo. Puede contactarle en su cuenta de Twitter: @Franzlozano


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miércoles, 22 de marzo de 2017

Otro color para tu sueño

Por María Gloria Pérez*



"Y el hombre... Pobre! Vuelve los ojos,
 como cuando por sobre el hombro nos llama
 una palmada; vuelve los ojos locos, y todo lo
 vivido se empoza, como charco de culpa en la
                              mirada.
Hay golpes en la vida tan fuertes... Yo no sé"
                                                        César Vallejo

A la memoria de mi vecina Martha Luz Ríos



Madre e hijo. Otro color para tu sueño. Todas las sombras. Fuente: https://genial.guru/admiracion-curiosidades/20-fotografias-de-mamas-hermosas-y-sus-felices-hijos-varones-417/#image1107310Madre e hijo. Fuente: genial.guru


     -Estás tan frío, hijo.
     -Sí, mamá.
     -Si pudiera abrazarte como cuando eras niño, ¿recuerdas?
     -Sí, mamá.
     -"Usted siempre está tan calientita", decías.
     -Y fue su calorcito lo que más extrañé, lo que más busqué después.
     -¿Qué pasó, acaso nadie te abrigó?
     -Todos trataron de abrigarme, pero el frío me venía desde adentro.
     -Nunca viniste a visitarme.
     -No sabía dónde estaba,nadie me dio razón de usted. Sólo al final lo supe y aquí estoy.
     -¿Nunca te dijeron la verdad?
     -No. Nunca.
     -¿Por qué no preguntaste?
     -Siempre pregunté y siempre me dijeron: "Eres muy pequeño aún, cuando seas grande entenderás".
     -Pero creciste... mira cuánto... alto y delgado... tan delgado...
     -Igual que mi papá, ¿no le parece?
     -Sí, claro, igual que tu papá. ¿Qué pasó con él? Al principio venía todos los domingos. La última vez que estuvo aquí fue en uno de mis cumpleaños, se quedó conmigo hasta muy tarde, hasta que lo sacaron. Creo que fue el vigilante quien le dijo: "Hora de partir, amigo. Lo siento, pero yo cumplo órdenes" y se fue, callado. No volvió jamás.
     -Es que siempre está muy ocupado.
     -Sí, lo sé. Y yo aquí sin poder hacer nada, antes le ayudaba mucho...
     -No se ponga triste. No ve que otra vez vamos a estar juntos.
     -Pero ha pasado tanto tiempo. Tanto...
     -No se preocupe por eso, yo supe conservarlo todo. Me quedé como clavado, fijado en ese día. El último día que usted se puso su vestido amarillo, ¿se acuerda? Nos queríamos tanto. Usted sentada frente a la máquina de coser y yo en el corredor, mirándola, y usted me sonreía y me enseñaba tantas cosas: "Son del arco iris los colores, este es el rojo, rojo es el color del amor y de la guerra; azul, color del mar, del cielo y de los sueños; y el que más te gusta mi niño, el amarillo, es el más cálido de todos". Me enseñaba  una oración y quería que la repitiera y cuando le decía siquiera una palabra, se ponía tan feliz que se alejaba de su oficio y  me abrazaba llenándome de besos. Yo jugaba con sus manos, eran alas y eran mágicas, todo lo podían. Reíamos y usted cantaba y yo trataba de imitarla: "Palomita blanca de piquito azul...". Y su calor, ese calorcito de su cuerpo, pero sobre todo el de sus pechos. Tan grandes. Con ese sabor salado y dulce de la leche. Usted tan orgullosa de sus pechos. Yo, dueño de ellos. Me servían de cojines cuando en las tardes azules de verano nos tendíamos en el patio a soñar con las nubes que pasaban por el cielo. "Esta parece un elefante, con esa trompa larga; aquella otra es una mariposa; detrás viene una bruja ¡qué fea! con la nariz tan larga y sin escoba".

     Fue para mi quinto cumpleaños que su mirada empezó a tomar color de lejanía. Sí, yo ya sabía por su mirada y sus silencios, que algo no iba bien. Era la época aquella en que las gentes se encerraban en sus casas muy temprano. La ciudad se tornó extraña. Los muchachos de la esquina ya no estaban; se acabaron los partidos de fútbol de los niños de la cuadra; mi papá guardó la cometa que hicimos en diciembre diciendo: "Por ahora no hay dónde elevarla. Esperemos a que haya buenos vientos". Poco cosía usted entonces, como si casi nadie pensara en estrenar y cuando mi papá volvía del trabajo usted o recibía con un "gracias a Dios". ¿Se acuerda? Él también estaba triste, y enojado, entonces me decía malas palabras y usted lo regañaba: "No maldiga, no maldiga que con eso no ganamos nada": y yo sin entender lo que pasaba. Ustedes encendían la radio y escuchaban, a mí no me dejaban escuchar. Él maldecía, usted rezaba y yo sin entender. Y aquellas explosiones de día y de noche, de noche y de día. Yo refugiándome en sus brazos y el miedo brotando de sus ojos y corriendo por la casa.

     El día de mi cumpleaños usted llenó la casa con bombas de colores y aleluyas. ¡Eran tan lindas las bombas de colores...!

     Yo quería unos zapatos nuevos y usted dijo: "No te los compro porqueseguro que alguien te los trae de regalo" y después dijo: "Tanto regalo y nadie te trajo los zapatos. Cuando entregue el vestido que estoy haciendo te los compro".

     Yo me quedé en la puerta, esperándola. Esperando que llegara con los zapatos nuevos, pensaba en el olorcito de las cosas nuevas, ese olorcito extraño y delicioso. Usted no llegaba y yo esperándola. Muchas personas vinieron a la casa, venían de visita, algunas mujeres lloraban y rezaban, los hombres maldecían y usted no llegaba. Me paraba en la puerta y la veía venir con su vestido amarillo y los zapatos nuevos en las manos, sonreía y me decía "Ven a probártelos, son bonitos". En la noche buscaba entre la almohada el olorcito extraño y delicioso y buscaba sobre todo su calor, mamá.

     Crecí esperándola en la puerta, de tres a seis. De tres a seis todos los días. Al principio todos parecían entender y me dejaban quedar allá parado, esperándola. "No le digan nada, él irá entendiendo". "¿Por qué no lo llevan a la escuela?, va a estar entretenido". Me llevaron a la escuela. Era bonita, tenía un patio grande y muchos corredores. Pero me angustiaba pensar que mientras estaba allí usted llegaba: "¿Y si viene y no me encuentra y nadie le dice dónde estoy, y me busca y al no verme se va otra vez...?".

      La maestra, que se esforzaba por ser buena y comprensiva, se cansó de mis ausencias, porque aunque estuviera allí sentado, cerraba los ojos y me volvía como de caucho y me estiraba lento, primero las piernas y los pies, después el tronco con los brazos y luego la cabeza y así, estirado, estirado, sentado en la banca de la escuela, salía por los techos, doblaba las esquinas y esperaba en la puerta de la casa.

     -La maestra ha dicho que no debe volver. Que se ha convertido en un problema, que no juega, ni habla, que está ausente.
     -¿Qué vamos a hacer?¿Qué vamos a hacer con él?
     -Esperar, esperar, irá creciendo y con la edad le irá llegando la razón.

     Ya no me iban a obligar. Usted iba a venir y me tendría explicar tanta demora y me tendría explicar qué era lo que yo iba a entender cuando creciera. Usted tenía una respuesta para todo, yo sabía. Mi papá, siempre tan callado lo estaba más entonces. Llegaba tarde y bebía, bebía mucho. La abuela se enfadaba pero él salía en las mañanas muy temprano y no volvía hasta muy tarde. Entraba a mi cuarto y me besaba, eran unos besos tan distintos a los suyos, tenían sabor amargo -los suyos eran dulces- y sobre todo aquel olor desagradable de sus besos, fuerte y penetrante. "¿Por qué no viene mi mamá?", "ya vendrá, ya vendrá...". Siempre lo mismo, yo dormía hasta loa hora del almuerzo, la abuela me daba de comer y me arreglaba abrigándome muy bien porque el frío no me dejaba; a las tres en punto de la tarde ella misma abría la puerta silenciosa, casi cómplice. Con el tiempo fue perdiendo la paciencia. Se la veía tan ajada y lenta, le dolía la cabeza y siempre estaba disgustada. A veces la sorprendía observándome a escondidas, con un gesto extraño; otras veces la escuché comentando con las vecinas sobre lo confuso de mi mirada, mis palabras, mis silencios, todo los mío resultaba para los demás dudoso. Y él, él no decía nada. Una mañana, muy temprano, mi papá me despertó y me dijo: "Nos vamos hijo, la abuela está cansada y enferma, te voy a llevar a un lugar donde te van a cuidar y te van a ayuda hasta que te pongas bien, ya verás...". Me abrazó fuerte y por primera vez, desde que usted se fue, sentí calor. En un maletín pequeño empacaron mis cosas, eran pocas. Ella se quedó en la puerta, diciendo un adiós con la mano, mientras con el dorso de la otra se enjugaba unas lagrimitas menudas -como ella- que despacio se le iban escurriendo.

     Desde entonces me quedé en aquel lugar sombrío. Todos vestían de blanco. Yo no hablaba con nadie, ni siquiera con el señor de barba y bata blanca que todas las mañanas venía a interrogarme y anotaba en unas hojas mi mirada, porque yo nada le decía. Era difícil mamá, muy difícil. No sabía dónde estaba y me perdía tratando de encontrar una salida para estirarme nuevamente y viajar por los tejados y llegar hasta la puerta. Nadie sonreía, caminaban presurosos y apenas me miraban. Sólo el señor de barba y bata blanca se quedaba conmigo, sentado, preguntando. Sus palabras y sus gestos eran duros, él tampoco sonreía. Parecía llevando una razón de otra perdona, seguramente más severa. Me asustaba ese señor, pero pensaba que él también debía asustarse frente a la otra persona que mandaba la razón, entonces, cuando pensaba esto, le sonreía, nunca me devolvía la sonrisa y por eso nunca le hablé. Insistía y yo callado. Cuando salía me alegraba pensando "lo van a regañar".

     Vino después el tiempo del sueño. Quizás fue mucho, no lo sé. Fue maravilloso: Llegó con su vestido amarillo y mis zapatos nuevos en las manos, eran también amarillos. Los calcé , podía hasta volar con ellos. Yo volaba, usted me sonreía y a veces también volaba. Y ese olorcito extraño y delicioso que tanto me gustaba. Reíamos y jugábamos. Otra vez aquel calor, el de su cuerpo. Hablábamos de todo.
    
     Volvimos a cantar:
     "Palomita blanca
     de piquito azul,
     tiéndele la cama
     al niño Jesús,
     que viene muy cansadito
     de cargar la cruz".
     Un día desperté y no la vi más. Un ruido sordo invadió mi mente. Frente a mí estaba el señor de barba y bata blanca, me habló y lo escuché, y entendía, y pregunté y volví a entender y otra vez pregunté y también entendí. Entonces supe dónde estaba yo y dónde estaba usted. Ya no llevaba su vestido amarillo; ni conservaba el calor de su cuerpo, y sus manos, que todo lo podían, no eran nada.

     Traté de imaginarla pero todo era confuso, Eran otras las bombas y eran otros los colores que venían al recuerdo, aquellos, los de entonces, los que usted trajo a mi vida. Sin embargo, comprendía bien de qué me hablaba él: Estallidos... vida... guerra... madre... muerte... soledades...

     Por primera vez el hombre me sonrió poniéndome una mano sobre el hombro antes de salir del cuarto. Por primera vez le dije adiós.


     Medellín, 1992/1994

   
Este cuento fue ganador del Concurso Nacional e Cuento de la Facultad de Medicina de la Universidad de Antioquia en 1996. Publicado en el periódico El Mundo, el 18 de diciembre de 1999 y por la Secretaría de las Mujeres de la Alcaldía de Medellín en su libro Ellas Escriben en Medellín, en noviembre de 2007. Todas Las Sombras  reproduce este relato bajo la autorización de su autora y para contribuir al homenaje que ella le hizo a Martha Luz Ríos, su vecina.


*María Gloria Pérez: Nació en Anorí (Antioquia), un pequeño pueblo minero que por más de 40 años ha sufrido todas las batallas de esta guerra. Estudió licenciatura en Historia y Filosofía en la Universidad de Antioquia. Se desempeñó como profesora de literatura. Ha publicado en varias revistas y ha sido ganadora de tres premios nacionales de cuento.


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miércoles, 8 de marzo de 2017

Un partido histórico


Por Francisc Lozano*

 Barcelona, PSG, Todas Las Sombras
  Barcelona vs PSG. Fuente: bleacherreport.net

Pocas veces puede uno presenciar algo como lo vivido el 8 de marzo del 2017. Pocas veces puede uno ver cómo se escribe una historia inolvidable.



Se enfrentaban el FC Barcelona y el París Saint-Germain FC, y la serie parecía liquidada a favor del club francés. A pesar de ello, el Barcelona terminó remontando el marcador inicial de 4-0, y se puso 6-1. ¡Memorable!

Pero para poder ver el desenlace de este fabuloso encuentro, creo que hubo tres participaciones que fueron determinantes, y son las del Barcelona, el árbitro y el París Saint-Germain.

El Barcelona jugó un gran partido, sin dudas. Y no fue un gran partido porque haya hecho algo increíble en el desarrollo del encuentro, sino porque fue capaz de anotar 6 goles y sólo conceder uno después de haber perdido por 4 goles a 0 en el partido de ida en contra del mismo rival al que hoy vapuleó. El club español hizo lo que intenta hacer desde hace muchos años: dominar el balón, jugar en el campo del rival y mover el balón rápida e inteligentemente para abrir espacios y anotar tantos goles como pueda. Entre los desempeños más sobresalientes del equipo hoy están los de Neymar, Iniesta, Suárez y ter Stegen. Neymar salió de un pozo en el que estuvo durante el primer tiempo, y logró anotar dos goles magníficos y entregar el pase para el gol definitivo de Sergi Roberto. Iniesta jugó bien. No estuvo a su máximo nivel, pero generó jugadas importantes, y una de sus genialidades significó el segundo gol del Barcelona (autogol de Kurzawa). Iniesta lanzó un taco, y el defensor del club francés la terminó embocando en su propia portería. Suárez hizo el primer gol del encuentro, y se tiró dos veces en el área, sí, se tiró, para que le marcaran un penal inexistente y para que le sacaran una amarilla por fingir en la otra jugada. Del penal que le pitaron vino el segundo gol de la noche de Neymar, y el quinto para el Barcelona. Ter Stegen estuvo firme en un ataque del París en el que Cavani llegó solo frente al portero y éste no le permitió anotar gracias a su buen achique. También se posicionó bien en la jugada que pudo haber terminado la historia en Cataluña a favor de los franceses, pero que Di María desperdició de manera increíble. Así es la vida, un día eres héroe y al otro villano, y viceversa. Y eso lo sabe bien Sergi Roberto que hoy será considerado un superhombre.

El árbitro también se jugó un partido inolvidable: no pitó un penal a favor del PSG en el primer tiempo cuando Busquets agarró descaradamente a Matuidi en el área del club catalán; no pitó un penal en el segundo tiempo cuando Mascherano se tiró al piso en el área chica en un ataque del París y sacó la pelota al tiro de esquina con la mano; le regaló un penal al Barcelona a escasos minutos para el final del partido cuando Suárez se lanzó al piso después de que un jugador parisino lo tocó en el cuello; y dejó de expulsar a Piqué en el primer tiempo cuando debió recibir su segunda amarilla por una fuerte falta que le cometió a Cavani. Su actuación fue trascendental para lo que hemos visto hoy.

No nos olvidemos del París, y por el París me refiero a todos sus miembros, incluido el técnico y sus ayudantes: hace tres semanas todo el mundo hablaba del PSG. Había jugado un partido impecable e inolvidable desde el punto de vista estratégico, táctico, físico, futbolístico y psicológico. Ese día apabulló al Barcelona y le propinó una goleada que a varios nos puso a pensar en el partido que el Bayern Múnich le había ganado en Alemania al mismo club español, y que culminó de manera maravillosa con una victoria 3-0 en España. Hoy, como antítesis de ese partido, el PSG jugó un encuentro para el olvido: Sus defensores estuvieron tibios, sus mediocampistas estuvieron desaparecidos, su portero fue un jugador de cera, sus delanteros fallaron dos oportunidades para liquidar el encuentro, y su técnico se olvidó por completo de la estrategia, la táctica y hasta la motivación.  Así como en su partido anterior contra el Barcelona, el París Saint-Germain había sido el culpable de todo el desarrollo del partido porque había adormecido al rival, hoy fue en gran parte responsable de lo ocurrido en el campo de juego.  Jugó a entregarle toda la responsabilidad al Barcelona. Desde los primeros minutos se metió en su propio campo, y sólo amagó con salir a contraatacar en pocas ocasiones. Yo entiendo que la psicología pesa mucho, y que haber ganado 4-0 influye mucho en el planteamiento del segundo juego, pero el PSG jugó a perder. Y jugó a perder porque se sabe inferior al Barcelona, porque no tiene historia, porque es un club armado con plata y no con lucha y ambición.

Pero no por la desatinada actuación del PSG y del árbitro voy a decir que lo del Barcelona sea un logro menor, lo de hoy es histórico e inolvidable. ¡Lo de hoy es propio de clubes grandes de verdad!



@Franzlozano



*Francisc León Lozano Rivera (1988): Nació en Santiago de Cali, Colombia. Es Administrador de Empresas de la Universidad Nacional de Colombia. Trabajó como Director de Talento Humano en la organización Grameen Caldas; fue director de la Fundación Funeducol; laboró como Coordinador de Reclutamiento de Heart for Change; y se desempeñó como Conferencista y Formador de Aprendizaje de Inglés en México. Es escritor por gusto y por convicción. Desarrolla artículos de opinión para Todas Las Sombras y Radio Macondo. Puede contactarle en su cuenta de Twitter: @Franzlozano



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martes, 3 de enero de 2017

Una reforma contra los colombianos

Por Francisc Lozano*

Una Reforma contra los colombianos, Bandera de Colombia, Francisc Lozano, Todas Las Sombras. Fuente: http://todaslassombras.blogspot.com/2017/01/una-reforma-contra-los-colombianos.html
Bandera de Colombia por Francisc Lozano

Juan Manuel Santos es un presidente impopular, y eso se lo tiene bien merecido. En estos 6 años de administración, sólo tiene logros para mostrar en tres o cuatro frentes: disminución de la violencia, vivienda de interés social, infraestructura, y protección de desplazados y víctimas del conflicto armado colombiano. Logró concretar un acuerdo con Las Farc, a pesar de todos los problemas que se generaron alrededor del diálogo; construyó 100.000 viviendas de interés social, a pesar de incumplir varias veces los plazos establecidos por él mismo; ha construido algunas vías y está reparando otras. Nada del otro mundo, pero algo ha hecho; y diseñó y puso en marcha la Ley de Restitución de Tierras que protege a quienes han perdido sus parcelas por causa de los promotores de la violencia en Colombia. Un desempeño mediocre.


En el año 2013, el Gobierno Nacional gritaba a los 4 vientos que había logrado niveles de reducción de la pobreza plausibles: 7 puntos porcentuales (del 44 al 37%) y 3.200.000 personas en términos reales. Lo que no decía era que esa reducción se explicaba principalmente por un cambio del método de medición y no por logros reales (disminución del valor mínimo de ingresos para considerar pobre a alguna persona), como expliqué hace varios años en esta columna.  Por otro lado, en la relación reforma vs pobreza, lo primero que hay que decir de la reforma tributaria estructural es que no es estructural. Y no lo es por la sencilla razón de que, como todas las reformas “estructurales” de Santos, Uribe, Pastrana, Samper y otros, no resuelve los problemas tributarios de manera sostenible y definitiva, porque recarga inhumanamente el peso gasto público y del despilfarro gubernamental en los hombros de los más pobres. Pues bien, con la nueva reforma tributaria presentada por Santos y por Cárdenas, el Gobierno quiere congraciarse con las entidades monetarias internacionales, y destruir los mínimos y mediocres avances logrados en el campo de la reducción de la pobreza, la iniquidad y los logros en materia social y económica para los colombianos más vulnerables (ver artículo de JusticiaTributaria).


La concentración de la riqueza

Casi todos hemos sido testigos de los comerciales en los que se habla de una supuesta “protección” de la canasta familiar al “no” gravarla con el IVA del 19%. Ese comercial, como tantos otros de los gobiernos colombianos, es una falacia. No es cierto que no se esté gravando la canasta familiar. Lo cierto es que ya hay muchos productos gravados, por lo que deberían decir es que no se aumentará la cantidad de productos gravados (aunque me temo que sí se va a hacer), sino la base gravable. O sea, el impuesto pasará del 16 al 19%. Teniendo en cuenta que la tributación directa disminuirá (impuesto a la riqueza, renta), y que la indirecta aumentará (IVA y otros impuestos indirectos), como de manera criminal lo ha reconocido el Gobierno (ver cuadro 5.1), habrá que decir que la reforma vendrá para hundir más a los colombianos pobres y beneficiar más a los ricos y las personas de la clase alta. Típico.





El índice de concentración de la riqueza (Gini) calculado por el Dane para el año 2015 fue de 0,522, lo que establece que el 52,2% de la riqueza del país está concentrada en el 1% de la población o, lo que es lo mismo, pero más ilustrativo, que, si en Colombia hubiese una población de sólo 100 personas, una, sí, una sola, tendría más de la mitad de la riqueza de toda la Nación. Y el tema se hace mucho más complejo cuando entidades como la Cepal dicen que el índice puede estar mal calculado, y que el valor real del coeficiente Gini puede ser cercano al 0,55, con lo que el panorama se hace más desolador. Y si a lo anterior le agregamos que el Gobierno Nacional ha puesto una mayor carga impositiva sobre las personas que menos tienen, o sea el restante 99% de la población, la concentración de la riqueza y los niveles de pobreza no pueden menos que aumentar.


En un ejercicio comparativo, realizado por la organización Justicia Tributaria en Colombia, se ilustran claramente los retrocesos que en materia tributaria estamos dando en Colombia con el único propósito de mantener una alta calificación internacional (calificadoras de riesgo) y beneficiar la inversión privada, mientras desmembramos a los colombianos de a pie. Al analizar 15 productos de la canasta familiar ya gravados, se observan los cambios proyectados con el IVA del 19%, y la pérdida de poder adquisitivo que tendrán los asalariados colombianos. Los hallazgos son devastadores: la diferencia entre los precios actuales y los proyectados, al sumar esos 15 productos, equivale a $3.533, lo que para alguien que se gana $680.000, o menos, es un verdadero atentado a su integridad y la de su familia. Y eso que el estudio se hizo con los precios de D1 y Colsubsidio, porque con los precios del Éxito, Olímpica o Carulla, la diferencia puede triplicar el valor, y ese aumento se repetirá cada vez que compren eso productos, entre los que se incluyen el jabón de baño, el detergente, las salchichas, el papel higiénico, el aceite vegetal comestible, el chocolate en polvo y otros nueve. Esos $3.533 son dos pasajes de bus menos para esa persona o ese grupo familiar, y eso que no estamos hablando de temas escabrosos como el impuesto a los planes de telefonía, Internet, y a los dispositivos tecnológicos.  El único tributo que podía ser conveniente era el que le querían imponer a las bebidas azucaradas para combatir en algo la obesidad y la carga que esta representa para el sistema de salud, pero de nuevo se impuso la ley del más rico, Santo Domingo (Bavaria) y Ardila Lülle (Postobón), contra el pueblo, y se eliminó el impuesto. Aquí hay un vídeo para que no se deje engañar.


Todas esas personas que “salieron” de la pobreza en el Gobierno Santos, todos los que tienen salarios de hambre y todos los miembros de la clase media son los que van a pagar por los despilfarros de Uribe, Santos, Vargas Lleras, Cárdenas y todos los demás ministros de mentira que tenemos, pero no sólo eso, sino los despropósitos de Ordóñez, el exfiscal con los contratos de Natalia Springer, y todas las otras burradas y chanchullos cometidos por los encargados de aprobar y ejecutar el presupuesto nacional. Mientras eso pasa, los bancos siguen generando utilidades netas por más de 10 billones de pesos, y Reficar ya ha probado haber generado un detrimento patrimonial por más de 4 billones de pesos, y Saludcoop y Cafesalud, los contratos de la 7ª de Transmilenio, Electricaribe y los desfalcos a la salud, educación y al agro siguen costándonos billones de pesos porque las entidades encargadas de controlar y fiscalizar a estas organizaciones son incapaces, y permiten que nos roben día a día. Porque son los ciudadanos de a pie los que pagarán por todo eso, y mucho más, es que esta es una reforma contra los colombianos.   


@Franzlozano


*Francisc León Lozano Rivera (1988): Nació en Santiago de Cali, Colombia. Es Administrador de Empresas de la Universidad Nacional de Colombia. Trabajó como Director de Talento Humano en la organización Grameen Caldas; fue director de la Fundación Funeducol; laboró como Coordinador de Reclutamiento de Heart for Change; y se desempeñó como Conferencista y Formador de Aprendizaje de Inglés en México. Es escritor por gusto y por convicción. Desarrolla artículos de opinión para Todas Las Sombras y Radio Macondo. Puede contactarle en su cuenta de Twitter: @Franzlozano



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martes, 27 de diciembre de 2016

Un referendo contra la humanidad

Por Francisc Lozano*

Dos papás y una niña. Adopción homosexual. Un referendo contra la humanidad. Todas Las Sombras. Fuente: http://todaslassombras.blogspot.com/2016/12/un-referendo-contra-la-humanidad.html
Dos papás y una niña. Fuente: tiemposprofeticos

Viviane Morales es una abogada que nació en Bogotá hace 54 años. En el 2014 llegó al Congreso de la República con el aval otorgado por el partido Liberal y gracias a los 53,838 votos que logró en las elecciones parlamentarias, tras haber sido Fiscal General de la Nación y haber sido declarada nula su elección por el Consejo de Estado. Ya desde el 91 había llegado a la Cámara de Representantes, a la cual arribó a través de un grupo político cristiano. Hoy es noticia por ser la promotora de un referendo que, irrefutablemente, ataca a las minorías no heterosexuales y/o personas no unidas en matrimonio.


Morales es una abogada, como dije previamente, no una psicóloga ni una médica, ni una científica comportamental, y, sin embargo, ha decidido que su lucha en el Congreso debe ser no por la defensa de los colombianos en términos generales, sino por “los niños” proponiendo un referendo que le pregunte al pueblo colombiano si la adopción de niños debe o no darse únicamente por parejas constituidas solamente por hombres y mujeres heterosexuales unidas en matrimonio o por unión de hecho.  Según la senadora, “la adopción es una medida de protección del niño que busca garantizarle el derecho a tener una familia constituida por una pareja heterosexual en los términos explícitos del artículo 44 de esta Constitución, es decir, por un hombre y una mujer unidos entre sí en matrimonio o unión marital de hecho, con el cumplimiento de los demás requisitos establecidos en la ley”. No obstante, un texto que establece que dichas parejas deben ser heterosexuales, no puede buscar el bienestar de nuestros niños, sino hacer mella en los logros que en procura de la igualdad han conquistado nuestras minorías, a través de los pronunciamientos de la Corte Constitucional, en los últimos años.


El artículo 44 establece cuáles son los derechos fundamentales de los niños. Entre ellos se cuentan la vida, la integridad física, la salud, la alimentación balanceada, la educación, derecho a la familia y a no ser separados de ella, la protección y algunos más. Este artículo establece, además, de manera categórica que “los derechos de los niños prevalecen sobre los derechos de los demás”. Establecer que el referendo que propone la señora Morales es inconstitucional sería una verdad a medias. Y lo digo porque la propia Constitución contiene artículos discriminatorios como el propuesto por la senadora. El artículo 42, por ejemplo, establece qué es una familia y cómo se constituye, y sólo le otorga la posibilidad a los hogares conformados por hombres y mujeres, casados o unidos por matrimonio de hecho de ser familias. Las demás no lo son, de acuerdo a la Constitución. Lo complejo de esa definición no es únicamente que excluye a todos los colombianos no heterosexuales del concepto de familia, sino que, además, determina que no existen familias unipersonales, familias conformadas por un padre y su hijo, por un tío y sus sobrinas, por una abuela y un niño adoptado por ella legal o ilegalmente o por una madre soltera y sus hijos biológicos y no biológicos, entre las muchas otras formas de familias que existen.  Entonces, no es inconstitucional el referendo, es discriminatorio, pero más que eso, es inhumano.  


Y es inhumano porque si, como dice Morales, sólo busca “garantizarle el derecho a tener una familia…”, el mismo referendo sepulta la posibilidad de que cientos o miles de familias dotadas del amor, la educación, la tolerancia, los recursos económicos y la formación académica y cultural necesarias para criar a los niños, se encuentren con esos niños que carecen de una familia que les ofrezca satisfacer sus necesidades psicológicas y financieras.  El referendo no sólo discrimina a todas las familias no conformadas por un hombre y una mujer, un gran porcentaje de las familias colombianas, sino que además elimina la posibilidad de los niños de contar con un hogar amoroso en el cual crecer. En el año 2014, el ICBF decía que tenía en su poder 80.000 niños esperando ser recibidos por un hogar. Ese año, las adopciones sólo le brindaron la oportunidad a 1.148 niños de encontrarse con una familia, según El Heraldo. Es decir que 78.852 menores de edad se quedaron esperando la oportunidad de hacer parte de un hogar amoroso porque no hay suficientes parejas heterosexuales interesadas y capacitadas para adoptar, entonces, ¿por qué imponer las visiones prejuiciosas sobre las necesidades de los niños?, ¿por qué ir en contra de los derechos de los niños a tener una familia con el único propósito de demostrar, infructuosamente, que existen familias “correctas” y familias “incorrectas”?, ¿por qué intentan imponer idearios religiosos de lo correcto y lo incorrecto a los derechos de los niños que, como dice la Constitución, “prevalecen sobre los derechos de los demás”? Eso, el no pensar primero en el bienestar real de los niños, es lo que hace que el referendo deje de ser únicamente discriminatorio para convertirse en inhumano.


Otras de las ideas que ha esgrimido la senadora es la de la ciencia comportamental, la cual demuestra, según Morales, que los niños requieren de “un padre y una madre heterosexuales” para crecer como seres que contribuyen a la sociedad y para conformarse como seres humanos “normales”. Una de las investigaciones usadas por Morales fue la de Kyle Pruett, en la que él concluye básicamente que la figura masculina es esencial en el desarrollo de niños “normales”. Morales concluyó que esa influencia masculina sólo podía provenir de un hombre heterosexual que desempeñara el rol de padre en la familia en la que creciera el infante. Pruett dijo en una entrevista, que le concedió a Semana, que estaba decepcionado por la forma equivocada en la que la senadora había usado sus hallazgos para apoyar un proyecto de ley discriminatorio. Pero fue más allá, y aclaró que esa figura masculina de la que habla en sus investigaciones no tiene que ser la pareja de la madre del o de los niños, con lo que puede ser el abuelo, el tío, el primo de la madre, o cualquier otro hombre, y que muchos menos se puede pensar que esa persona deba ser heterosexual. Cuando Pruett declaró lo anterior, Morales dijo que su intención no era discriminar, sino proteger a los niños. Ese ha sido su caballito de guerra, pero su insistencia en la heterosexualidad de los adoptantes, y en que sean una pareja unida en matrimonio civil o de hecho, no puede verse más que como una acción para discriminar a las personas interesadas en adoptar que no cumplen con esas características, pero no sólo a ellos, sino a los niños que no pueden o no van a ser escogidos por esas familias.


Morales se escuda asimismo en que debe ser el pueblo colombiano el encargado de decidir quiénes pueden o no adoptar a nuestros niños, y eso sería lo ideal si los colombianos tuviésemos la formación académica y científica, y la capacidad crítica necesarias para tomar esa trascendental decisión, pero los colombianos ya hemos hecho el ridículo antes: el pasado 2 de octubre, millones de personas salieron a decidir si se acababa o no el conflicto más largo del hemisferio occidental. De esos 13 millones de personas, cientos de miles, o tal vez millones, se dejaron engañar por 38 congresistas y unos cuantos concejales, alcaldes y gobernadores del Centro Democrático que les echaron un sinnúmero de mentiras inverosímiles para que votaran No, y lo peor, la gente les creyó porque fue incapaz de leer 297 páginas que podían cambiar el futuro del país para siempre. Sí, de ese tamaño es el talante intelectual de los colombianos. Esa es nuestra sociedad, una sociedad en la que son los profesores, los amigos, los libros, la televisión y la Internet los encargados de hablarnos y educarnos respecto a la sexualidad, porque nuestros padres, no todos, obviamente, no tienen ni la formación académica ni la predisposición para hablar de un tema tan trascendental como la educación sexual. Sí, esa sociedad es la que, dice Morales, debe decidir sobre un tema tan trascendental como la vida de los niños rodeada o no del cariño de una familia que los quiera. Creo que no es necesario decir más.


Ahora cabe preguntarnos todos, y preguntarles a quienes tienen hijos, sin importar su credo y su visión de lo “correcto” y lo “incorrecto” en el ámbito de la sexualidad y del matrimonio, en caso de que su muerte ocurriese antes de que sus hijos fueran mayores de edad, ¿preferirían ustedes que  sus hijos permanecieran el resto de su infancia y adolescencia en un centro de ayuda a menores de edad del ICBF sin familia y sin el amor de sus padres, en vez de permitirle a sus hijos y a una familia, del tipo que sea, que quiera adoptarlos y darles todo el cariño o amor que ustedes ya no podrán? Como dice la esposa del reverendo en The Simpsons, “¿quiere alguien pensar en los niños?”  Yo crecí sólo con mi madre y mis hermanos, ella nunca tuvo un esposo que viniera a conformar una familia como las que mencionan el artículo 44 y Morales, y a pasar de eso yo no soy un delincuente ni un peligro para la sociedad, y le estoy agradecido a mi madre por el esfuerzo. Yo no soy el único: hay cientos de miles de colombianos como yo, y no somos muy diferentes de quienes crecieron en un hogar de padres y de madres casados.


También hay muchas personas que crecieron en hogares no heterosexuales, y son personas que crecieron felices y ayudan a construir una sociedad mejor. Así son estas mujeres que hablaron con El Espectador, y que aman a sus padres. Sí, a parejas de dos hombres que actuaron como sus padres desde que eran muy jóvenes y que las criaron para ser personas buenas, y que parecen haberlo logrado. Déborah Villegas fue una de ellas, y contó su historia en el Congreso cuando se discutía, como tantas otras veces y con el mismo resultado retrógrado, sobre la adopción por parte de parejas no heterosexuales: “Mi Nombre es Déborah Villegas Rangel y tengo dos papás… Vivo en Bucaramanga, tengo 24 años, estoy casada con Gustavo Adolfo Molano, mi hija se llama Violeta y cumplirá en noviembre 4 años… No extraño a mi mamá. ¿Cómo voy a extrañar algo que no he tenido? ¿Por qué la tengo que amar si no me crio? Los que se trasnocharon por mí cuando estaba enferma fueron mis dos papás.” Cuando escucha rumores sobre las cosas que no debió contarle a sus padres por pena o las burlas que debió haber recibido en el colegio por tener papás “maricas”, Déborah dice, erradicando ambos mitos, que fue a ellos a quienes les contó alarmada cuando tuvo su primera menstruación y que la molestaban más en el colegio por el tamaño de su nariz que por tener padres homosexuales. Si quiere saber más acerca de su historia y la de otras mujeres que crecieron en una familia como la suya, visite este enlace.


Para terminar, tengo que decir que respeto a quien piense diferente a mí, pero esto no se trata de un pensamiento, se trata de la vida de miles de niños que podrían ser mucho mejor de lo que son ahora. Y tengo una pregunta más para Viviane Morales y quienes se oponen a la adopción no heterosexual: Ustedes que sí tienen una familia adecuada para adoptar niños, y que están tan preocupados por ellos, ¿cuántos niños de esos miles de huérfanos y desamparados van a adoptar para cumplir con el artículo 44 de la Constitución? ¿Serán trescientos o mil?


@Franzlozano


*Francisc León Lozano Rivera (1988): Nació en Santiago de Cali, Colombia. Es Administrador de Empresas de la Universidad Nacional de Colombia. Trabajó como Director de Talento Humano en la organización Grameen Caldas; fue director de la Fundación Funeducol; laboró como Coordinador de Reclutamiento de Heart for Change; y se desempeñó como Conferencista y Formador de Aprendizaje de Inglés en México. Es escritor por gusto y por convicción. Desarrolla artículos de opinión para Todas Las Sombras y Radio Macondo. Puede contactarle en su cuenta de Twitter: @Franzlozano



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jueves, 1 de diciembre de 2016

¿Y hasta cuándo Gerlein?

Por Francisc Lozano*

Roberto Gerlein durmiendo en el Congreso, ¿Y hasta Cuándo Gerlein? Todas Las Sombras. Fuente: http://todaslassombras.blogspot.com/2016/12/y-hasta-cuando-gerlein.htmlRoberto Gerlein durmiendo en el Senado en la plenaria para la refrendación de acuerdo Gobierno-Farc.

Roberto Víctor Gerlein Echavarría no es un colombiano del común. Nació en Barranquilla allá por el año 1938. Y digo que no es un colombiano del común porque nació en el seno de una familia con gran caudal económico y con un poderío político envidiable.  Su abuelo, Julio Gerlein, era el propietario de un reconocido almacén en la capital atlanticense. Su tío, Julio Gerlein Comelín, fue el fundador de la Zona Franca de Barranquilla, y la dirigió por mucho tiempo. Su madre, Conchita Echavarría, era la nieta de Esparquio González, uno de los conservadores más importante del Atlántico. Su hermano Julio es un contratista con gran poder que se encarga de la financiación de las campañas electorales. Su otro hermano, Jorge (quien murió en mayo de este año), era el encargado de poner la cara en las campañas, de la maquinaria, y también se desempeñó como congresista en el pasado.  Con una familia como esa, no es extraño que Roberto Gerlein haya sido un político destacado desde que era muy joven.  Cuando tenía 21 años ya era el Secretario Privado de la Alcaldía de Barranquilla, y en 1968, con tan sólo 29 años de edad, pisó el suelo del Congreso como parlamentario por primera vez. ¡Todo un hito!



No es un secreto tampoco que, o no debería serlo, Gerlein es el congresista que más veces ha logrado una curul en Colombia y que es, además, el congresista más veterano que tiene el Parlamento hoy por hoy. Ha sido representante a la Cámara entre 1968 y 1973, y desde 1978 hasta nuestros días, Gerlein se ha desempeñado como senador. ¡Lleva 45 años en el Congreso!, sí, ¡45! No obstante, según cifras de Congreso Visible, el hoy senador sólo ha presentado 37 proyectos de ley en eso 45 años, ¡ni siquiera uno por año!, y lo que resulta aún más increíble es que sus proyectos de ley apenas empezaron a aparecer desde el 3 de octubre del 2006, por lo que vale la pena preguntarse: ¿Qué hizo en los otros 28 años como senador? Es necesario aclarar que las estadísticas presentadas sólo se llevan desde el 98, pero si entre ese año y el 2006 no hubo proyectos presentados por Gerlein, es muy probable que tampoco los haya habido antes de ese año. Tan sólo 37 proyectos es un hecho que debe generar tristeza y vergüenza, sobre todo si se compara con las cifras que Robledo, senador desde hace 14 años, Claudia López, senadora desde hace 2 años, y Angélica Lozano, representante a la Cámara desde el 2014, que son 49, 52 y 53, respectivamente. En cuanto a debates de control político también se raja. Gerlein Echavarría ha realizado un total de 18 en 45 años, parece que no hubo muchos asuntos mal manejados en el país durante todo ese tiempo, a juzgar por la irrisoria cantidad de citaciones que realizó, y que de nuevo se ve superada por los otros tres congresistas mencionados anteriormente. En ese rubro Robledo tiene 174, López 19, y Lozano 27.  No quiero implicar que la única manera de medir la eficiencia de un parlamentario sea con las cifras anteriores, pero sí me resulta sospechoso que en 45 años de labor haya tan poco para mostrar.


Y en los asuntos que se refieren a la política, la corrupción y la fortuna de su familia, hay varios temas que generan, cuando menos, sospechas.  En una columna del 2006, Daniel Coronell escribía lo siguiente:

“La Policía encontró en un apartamento (…) en Barranquilla más de 4.000 cédulas. La dueña de casa, Patricia Margarita Judex, tenía además documentos de registro electoral y 150 planillas con dos nombres impresos: Jorge Gerlein, seguido de la palabra 'Cámara', y Roberto Gerlein, con el rótulo 'Senado'.” Y continuaba así: “Las planillas tenían cuatro columnas. La primera llevaba el nombre del elector. La segunda, el número de la cédula. La tercera, la mesa y la zona en la que estaba inscrito cada votante, y la última, anotaciones como: Eternit, cemento y ladrillos.”, pero eso no era todo, Coronell expresa que “el domingo de elecciones, el periodista Diego Fajardo del canal Caracol -con buen olfato- se fue a 'El Pueblito' y llevó su cámara. Allí encontró y grabó a varios habitantes moviendo carga en carros de balineras. Transportaban tejas de Eternit, cemento y ladrillos.”, y que “fue suficiente una pregunta del periodista para que esas personas relataran que habían recibido los materiales de construcción a cambio de votar por Gerlein.” Su columna cuenta además lo siguiente: “Cuando la Registraduría contó los votos surgió una nueva coincidencia: Roberto, el senador, obtuvo en el Atlántico 47.499 votos. Jorge, el representante, logró un número sorprendentemente parecido: 47.788.” Hoy, 10 años después, aún no se conocen los resultados de esa investigación y tal vez nunca se conozcan.


En el tema de contratación estatal también hay varios hechos que deberían generar como mínimo suspicacias. Dice el periódico El Tiempo que “Julio Gerlein, el mayor de los tres hermanos es el que está al frente de Valorcom, una constructora creada en 1992 y en la que la familia tiene grandes intereses. Es el que aporta la plata para la campaña.” Valorcom ha logrado, además, licitaciones para la construcción de troncales de Transmilenio, Transmetro, acueducto y alcantarillado en el Atlántico. Esa constructora tiene, asimismo, concesiones viales en la costa caribe e incluso en Cundinamarca y un contrato para la rehabilitación de la vía que conduce de Sincelejo a Barranquilla por la suma de $15.288’000.000, pero no sólo eso, según el diario capitalino, “hace parte de un consorcio que busca quedarse con una licitación de 1,2 billones de pesos para adecuación del río Magdalena.” Habría que analizar cómo se obtuvieron esas licitaciones para determinar los niveles de corrupción existentes o no en esos procesos.  Pero lo que sí es claro es que cada campaña ha sido financiada doblemente por los colombianos, porque las contrataciones con las que se financian las campañas son estatales, y los candidatos que obtengan “por lo menos la tercera parte de los votos depositados por la lista que haya alcanzado escaño con el menor residuo.” se hacen acreedores a la reposición de votos, de acuerdo a la Registraduría Nacional.


En los últimos años, los hechos más destacados que se relacionan con el senador barranquillero son, desde mi perspectiva, los siguientes:

Su declaración homofóbica durante el debate sobre el matrimonio igualitario en noviembre del 2012, en el que dijo, entre otras cosas, “el catre compartido por dos varones, ¡qué horror, Dios mío! ¡Qué horror el catre compartido por dos varones! A mí nunca me ha preocupado mucho el catre compartido por dos mujeres porque ese homosexualismo no es nada. Esa es una cosa inane, sin trascendencia, sin importancia. ¡¿Pero compartido por dos varones?! Ese es un sexo sucio, asqueroso, un sexo que merece repudio, un sexo excremental...” En sus declaraciones no sólo se evidencia la ignorancia y falta de respeto del senador, sino que destaca también su machismo, al considerar que el sexo homosexual entre hombres es repudiable, y el femenino no. Es decir, ni para ser homofóbico consumado sirvió. Aclaro que creo en la igualdad y en el respeto a las demás formas de ser de la gente, y que sólo intento demostrar la nociva ignorancia y el dañino machismo que vivencia Gerlein.


La defensa que hizo hace un par de años cuando se enteró que un proyecto de ley buscaba establecer una edad máxima para la participación de ciudadanos en el Congreso, porque obviamente afectaba sus intereses.


Su oposición a la reducción de la compensación económica que reciben los parlamentarios porque la consideraba “inconveniente” y añadió: “¿Quién está pidiendo en el país que se modifique la competencia del gobierno frente a la remuneración que deban tener los parlamentarios?”. “No entiendo ni veo la razón de que esta situación se modifique”. Vale recordar que el senador se quiso declarar impedido para debatir la reducción (Alianza Verde) o el congelamiento de los honorarios (Centro Democrático), pero su “impedimento” no fue aceptado. De nuevo, su único interés se centra en su persona y no en el bienestar del país.


El pasado 29 de este mes se discutía en el Senado la refrendación del acuerdo alcanzado entre el Gobierno Nacional y Las Farc. Ese día, la refrendación ganó, pero sin importar la importancia del debate, Gerlein se dedicó a dormir su siesta en las instalaciones del Congreso. La fotografía que revela esa realidad acompaña a este escrito en la parte superior. No creo que haya sido el único que se ha quedado dormido, y seguro que no lo será, pero debería salir a pedirle excusas a todo el país por irse a dormir al Senado cuando del bolsillo de los colombianos salen los casi 28 millones de pesos que se gana cada mes, y las millonarias sumas que a lo largo de esos 45 años ha acumulado por cuenta nuestra. Es decir que los colombianos financiamos a la constructora de Gerlein; la constructora de Gerlein financia a Gerlein; y nosotros le pagamos a la constructora de Gerlein por financiar a Gerlein con nuestro dinero a través del proceso de reposición de votos. Pero no sólo eso, además le pagamos a Gerlein para que vaya a dormirse al Senado. Es por eso que no puedo dejar de preguntarme ¿y hasta cuándo Gerlein?



@Franzlozano


*Francisc León Lozano Rivera (1988): Nació en Santiago de Cali, Colombia. Es Administrador de Empresas de la Universidad Nacional de Colombia. Trabajó como Director de Talento Humano en la organización Grameen Caldas; fue director de la Fundación Funeducol; laboró como Coordinador de Reclutamiento de Heart for Change; y se desempeñó como Conferencista y Formador de Aprendizaje de Inglés en México. Es escritor por gusto y por convicción. Desarrolla artículos de opinión para Todas Las Sombras y Radio Macondo. Puede contactarle en su cuenta de Twitter: @Franzlozano


¿Tiene algo que decir? ¿Una sugerencia para dar? ¿Una opinión contraria a la expuesta en este texto? Por favor comparta sus opiniones con nosotros en la sección de comentarios. Le pedimos amablemente que use un lenguaje apropiado para este tipo de discusiones. Si usted utiliza lenguaje obsceno, Todas Las Sombras se reserva el derecho de bloquear o eliminar sus comentarios.  

 


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jueves, 24 de noviembre de 2016

Un tiro en el pie

Por Francisc Lozano*


Humberto de la Calle, Luis Carlos Villegas, Álvaro Uribe, Holmes Trujillo, Óscar Iván Zuluaga, Mauricio Lizcano, Rangel, Iván Duque,  Equipo Negociador, Todas Las Sombras, http://todaslassombras.blogspot.com/2016/11/un-tiro-en-el-pie.html
Equipo negociador y algunos promotores del No.  Fuente: Presidencia.gov.co


Con el paso del tiempo, los juicios sobre las decisiones tomadas en un pasado “lejano” se pueden realizar con mayor precisión, y objetividad, quizá. Hoy sabemos que el plebiscito fue un error, pero no lo sabíamos hace dos meses. No obstante, creo que Santos confiaba de verdad en el hecho de que el fin del conflicto se sobrepondría a cualquier diferencia que los colombianos tuviéramos con él y su gobierno, y obviamente se equivocó. Ya sabemos muchas de las razones para su fracaso: su poca favorabilidad entre nosotros; el poder de convicción de Uribe y sus secuaces, y su capacidad para mentir y engañar a personas incapaces de ver una mentira aunque se la pongan frente a los ojos; el odio que generan Las Farc en muchos colombianos y la incapacidad para perdonar sus fechorías; la falta de una cultura de lectura de los habitantes de este país; la dejadez de más de 21 millones de colombianos que no votaron; la incapacidad del Gobierno y los partidarios del Sí para convencer a quienes no creían en el acuerdo; las decisiones tardías de Las Farc para hablar de reparación económica y pedir perdón por sus crímenes; y un verdadero convencimiento de algunos que votaron No de que ese acuerdo no era conveniente para el país, entre otras. Hoy sabemos que, con el plebiscito, Santos se pegó un tiro en el pie.


Por el lado de la “oposición”, o sea, del Centro Democrático, esta semana hemos escuchado una propuesta que parecería ser una panacea. Varios miembros de ese partido han dicho que proponen una revocatoria del Congreso porque, según dicen, esa institución "no representa al pueblo colombiano".  Yo, que siento que hay muy pocas personas que me representen en el Congreso (Jorge Robledo, Claudia López, Juan Fernando Velasco), diría “sí, ¡hagámoslo!”, pero el problema es que tengo por lo menos cuatro inconvenientes con la propuesta, y los expondré a continuación: La inviabilidad de la misma, la contradicción del CD, el favorecimiento a los terratenientes y financiadores del paramilitarismo y el desplazamiento forzado, y la mezquindad que elimina la posibilidad real de paz.  


Primero,  según dice un artículo de la Revista Semana, “en la Constitución Política no existe un solo mecanismo que permita revocar el mandato de los congresistas”. Por esa razón, la propuesta desde ya parece inviable e ilógica. No obstante, habrá que ver qué se inventan en el CD para buscarle “la comba al palo”. Ya sabemos que son expertos en mentir y engañar a personas ingenuas,  tal vez también sean capaces de revocar al Congreso. O tal vez junten el número necesario de firmas para que el mismo Parlamento se revoque a sí mismo, aunque eso sí que parece irreal. No creo que alguno de los congresistas vaya a votar contra sí mismo, pero ya veremos.


Segundo, la propuesta del CD es contradictoria. Hoy dicen que el Congreso no representa la voluntad del pueblo, y en muchos casos yo estoy de acuerdo con eso, pero hace dos años eran los más felices llegando al poder a través de una lista cerrada en la que la única cabeza visible era la de Uribe. Es decir, nadie sabía quiénes eran el resto de congresistas de la lista, pero todos llegaron a vivir del bolsillo de los colombianos sin ganarse su participación en política consiguiendo los votos de la gente con propuestas. No. Sólo tuvieron que acercarse a Uribe y esperar el resultado de las elecciones parlamentarias. Ahora que lo pienso, y aunque esos votos sí son de Uribe, no es muy diferente eso de la forma en la que Las Farc llegarán al Congreso (10 curules). Muchos dirán que Uribe sí tiene esos votos, y Las Farc no, y yo estoy de acuerdo. Esos votos son de Uribe, pero no de Valencia, Rangel, Cabal, Duque, Gaviria (José Obdulio), Guerra (María del Rosario), Gómez, Correa, Araújo, Castañeda, etc. Si quieren ver toda la lista, pueden seguir este enlace. Y sí, no los nombro a todos porque nadie los conoce.


Y la contradicción se centra principalmente en los siguientes hechos: Si el Congreso no representa al pueblo, como ellos dicen, ¿por qué no renuncian ellos a la fortuna que cada mes reciben gracias a nuestros impuestos y nos devuelven a los colombianos los más de 600 millones de pesos que cada uno de ellos ha obtenido durante estos dos años por ser parte del parlamento? ¿Por qué se esperaron dos años para llegar a esa conclusión o para hacerla pública? ¿Por qué la ilegitimidad existe para refrendar el Acuerdo de La Habana, pero no existió para que votaran a favor de la propuesta de congelar los salarios de los congresistas y no de disminuirlos como proponía Claudia López? ¿Por qué el parlamento es ilegítimo para la refrendación del acuerdo, pero no para debatir el proyecto de ley de Nohora Tovar, senadora del CD, que ha sido catalogado por muchas personas como una ley que va en contra de la restitución de tierras? ¿Por qué el Congreso es ilegítimo ahora, pero no fue ilegítimo cuando, permeado por la corrupción y comprado por los ministros Pretel de la Vega y Palacio, y Alberto Velásquez, aprobó la reelección de Uribe, que era a todas luces ilegal? La lista puede continuar, pero voy a concluir con esta pregunta: ¿Por qué cuando Uribe decía lo siguiente: “pedir a todos los congresistas que nos han apoyado que, mientas no estén en la cárcel, a votar las transferencias, a votar la capitalización de Ecopetrol, a votar la reforma tributaria” (se puede ver el vídeo en este enlace o en la parte inferior de este párrafo), el Congreso sí era legítimo, a pesar de que muchos de sus miembros terminaron en la cárcel, pero no lo es ahora que puede decidir sobre la terminación de un conflicto de más de 52 años?



                                           Uribe pide a los congresistas que le apoyaban, votar sus iniciativas antes de ir a la cárcel.


Tercero, la mayoría de cambios que se incluyeron en el acuerdo siguiendo las propuestas de los promotores del No, con el CD como principal actor, se hicieron para favorecer a los terratenientes de este país, a los impulsores del paramilitarismo y del desplazamiento forzado y, en fin, a los que se ven representados por Uribe y sus políticas acumulativas de tierra por cualquier medio, incluido el asesinato y el desplazamiento de personas. Se pueden leer algunos de los cambios en esta declaración que hizo Santos el 12 de noviembre. Uno de los principales retrocesos del nuevo acuerdo es que “el catastro –fundamental para formalizar la tierra—no modificará por sí mismo los avalúos de las tierras.”, en palabras de Santos, con lo que los terratenientes y empresarios agropecuarios que tienen tierras que no pagan los impuestos que deberían, seguirán haciéndole “conejo” al pueblo colombiano.


Cuarto, la propuesta del Centro Democrático tiene como base una mezquindad que quiere eliminar la posibilidad real de paz para Colombia.  Al CD no le interesa alcanzar una paz real, sólo le interesa usar esta coyuntura política para proteger sus propios intereses y los intereses de quienes le patrocinan, y lograr alcanzar la Presidencia en el 2018. Uribe ha intentado retrasar la firma e implementación de los acuerdos (el viejo y el nuevo) porque le afectan en sus intereses y porque los militares investigados por acciones delictivas en contra de la población civil podrían confesar delitos que le podrían implicar e implicar a sus amigos empresarios y latifundistas que patrocinaron el paramilitarismo, como declaró Petro hace varias semanas en Semana en Vivo (ver declaraciones).


La mezquindad de Uribe y el Centro Democrático es tan grande que, con tal de no ver afectados intereses sus económicos  y políticos por el Acuerdo de La Habana, son capaces de proponer una revocatoria del mismo Congreso del que hacen parte y que le asegura a cada uno de ellos más de 27 millones de pesos al mes, para que el país no cambie. Es decir, su mezquindad es tan gigantesca que prefieren renunciar a sus millonarios salarios, y ellos también, como lo hizo Santos, darse un tiro en el pie.




@Franzlozano


*Francisc León Lozano Rivera (1988): Nació en Santiago de Cali, Colombia. Es Administrador de Empresas de la Universidad Nacional de Colombia. Trabajó como Director de Talento Humano en la organización Grameen Caldas; fue director de la Fundación Funeducol; laboró como Coordinador de Reclutamiento de Heart for Change; y se desempeñó como Conferencista y Formador de Aprendizaje de Inglés en México. Es escritor por gusto y por convicción. Desarrolla artículos de opinión para Todas Las Sombras y Radio Macondo. Puede contactarle en su cuenta de Twitter: @Franzlozano

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